publicidad
Managua
08:42 pm
20.11.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Nicaragua secuestrada
Guillermo E. Miranda
El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense y es miembro del Partido Liberal Independiente.
publicidad

Es más alto el costo de perder las elecciones que el costo de ganárnoslas. Esta frase, que algunos del círculo del Presidente atribuyen a su más cercana colaboradora, parece ser la que ha prevalecido en la posición adoptada por los magistrados del CSE. El heroísmo demostrado por los fiscales de la Alianza PLC en todo el territorio nacional ha permitido que los nicaragüenses y el mundo conozcan el gigantesco fraude montado alrededor de las recientes elecciones. Pero en realidad el fraude comenzó a fraguarse hace mucho tiempo, cuando la ambición y las ansias de perpetuarse en el poder se conjugaron para despojar a Montealegre de la presidencia de ALN. Esta acción, además de dejar sin partido a Eduardo, le entregaba el control sobre los presidentes y primeros miembros a un hombre sin escrúpulos que al final cumplió con la triste misión que le asignó el pacto. Otra acción que preparó el terreno al fraude fue el despojo de las personerías jurídicas a los partidos Conservador y MRS. En esa ocasión el pacto se valió de otro personaje cuyo sueño es ser presidente de la Asamblea Nacional sin importarle el precio que tengamos que pagar, me refiero a Wilfredo Navarro.

Estas dos acciones dejaron despejada la ruta para el intento de robo de las elecciones que acabamos de observar. Con lo que no contaban los del CSE fue la masiva votación que se dio en los municipios en donde los candidatos escogidos eran los idóneos, quienes probaron sus liderazgos al ganar en sus ciudades; ni con el apoyo decidido del MRS, quienes no solo aportaron votos en varios municipios, sino que también ayudaron a desenmascarar la corrupción que Ortega y sus incondicionales practican con los bienes del Estado. Creo que hasta hoy el pueblo ha cumplido. La posición de Eduardo Montealegre de no dejarse robar las elecciones ha sido respaldada por todos, comenzando por la Conferencia Episcopal, Cosep, asociaciones civiles y pueblo en general.

Pero las opciones cívicas se van cerrando a medida que el Gobierno, en contubernio con el CSE, nos impide manifestarnos y continúan negándonos el conteo de votos en presencia de observadores calificados, lo que despejaría todas las dudas al respecto. Bajo esta perspectiva, la palabra la tienen ahora la comunidad internacional y los cooperantes, quienes han invertido miles de millones de dólares en fortalecer nuestra democracia, ayudándonos a salir de nuestra pobreza extrema, la que en un 38 por ciento es pobreza de espíritu y cultural. Solo la presión que ellos puedan ejercer podrá hacer entrar en razón al Gobierno, obligándolo a anular las elecciones y practicar unas nuevas con supervisión. De lo contrario, pueden estos gobiernos estar seguros de que el dinero que sus ciudadanos nos envíen en el futuro únicamente servirá para seguir engrosando las fortunas de la familia Ortega y sus incondicionales.

De nada servirá efectuar más elecciones si los demócratas tenemos la certeza de que serán robadas. Para poder evitarlo, el PLC tiene el reto de democratizarse, librándose del control que ejerce Arnoldo Alemán sobre ese partido. En cuanto a los demócratas, aprendimos que no todos los sandinistas son nuestros enemigos y ellos espero se hayan dado cuenta de que no todos los liberales somos corruptos.

La unidad que alcanzamos en estas elecciones tenemos que fortalecerla, no solo para próximas elecciones; sino que para juntos, si las cosas no cambian, emprender una vez más la lucha por la libertad y democracia de nuestra patria. Será difícil, pero no imposible; nuestro pueblo ya lo ha demostrado en otras ocasiones: Sandino y Rigoberto ya nos mostraron el camino.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda