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En Letra Pequeña
Fabián Medina
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Frases

Hay personajes que resultan perseguidos toda su vida por alguna desafortunada frase que pronunciaron en un mal momento. A algunos, incluso, se les recuerda sólo por la frase y nada más. ¿Quién se acuerda de aquel jefe militar de Muy Muy que en plena guerra constitucionalista mandó un telegrama con aquella famosa frase: “Le estoy enviando la tercera remesa de voluntarios, favor devolverme los mecates que en las ventas ya no hay”. Muy pocos sabrán quién fue Anastasio Acuña Reyes. Pero su frase la hemos repetido todos. Es él quien dijo “para en otra”, poco después de haber asesinado a machetazos a su propia madre.

No lo provoquen

Es posible que igual suerte ocurra con la triste frase del procurador Hernán Estrada: “Si el comandante (Ortega) llamara a las calles, no quedaría piedra sobre piedra en el país y sobre ninguna emisora y ningún medio de comunicación que lo adversa, gracias a Dios no lo ha hecho”. No provoquen a la bestia, pues, advierte Estrada. Con esos amigos, ¿para qué enemigos, presidente Ortega?

Confesión de parte

Lo peor de esta frase no es sólo el dibujo que hace del líder sandinista (destructor, Atila, bestia sosegada) sino la confesión que entraña. En primer lugar, les quita la posibilidad de discernir a los simpatizantes del FSLN para otorgársela con exclusividad a Ortega, y en segundo lugar, reconoce el control que sobre ellos tiene el Presidente y por lo tanto la responsabilidad que sobre él recae por toda la destrucción y violencia que han ocasionado.

Auto desgaste

Si la oposición quiere “desestabilizar” a este Gobierno, como acusa con frecuencia el Frente Sandinista, la verdad es que la tiene muy fácil. Basta que convoque a una marcha, para que el orteguismo les haga el trabajo. Ellos se encargan de incendiar al país, peleando a veces hasta con su propia sombra, y evidenciando la incapacidad para gobernar que tiene el actual partido en el poder.

Fraude

Sinceramente yo nunca esperé que el fraude fuese tan burdo como fue. Creo que el Frente Sandinista tiene personas inteligentes, con maestría en estos trucos. Creía que la estrategia sería cargar los dados con anticipación, o sea diseñar con suficiente anticipación unas reglas, campo y árbitro que les hiciera competir en ventaja, pero cuidando que el mero día de las elecciones todo transcurriese con normalidad y transparencia para legitimar el triunfo. La única razón que encuentro para explicar lo que pasó es que aún con todas las ventajas que se dieron, estaban perdiendo por mucho, tanto que tuvieron que recurrir al primitivo método que utilizó Somoza García en 1947: cambiar las papeletas del partido ganador por las del perdedor. Desesperación.

Impugnaciones

Un dato interesante a conocer será la cantidad de impugnaciones. ¿Cuántas hizo el Frente y cuántas el PLC? Sería ilógico que sea el Frente Sandinista quien haya realizado más impugnaciones porque es este partido el que controlaba la mayoría de las JRV. Sería como impugnarse a sí mismo. Si por esas casualidades de la vida, el Frente Sandinista hizo muchas más impugnaciones, ya la cosa está fea, y más fea se pone si resulta que el árbitro electoral falla mayoritariamente en un solo sentido: a favor del partido de gobierno y en contra del partido opositor. Serían éstas las plumas en el hocico del zorro que explicarían dónde quedó la gallina perdida.

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