El temblor de magnitud 6.3 Richter ocurrido a las 00:10 a.m. de ayer en la zona norte de Panamá fue uno más de los 112 sismos que ocurren en promedio cada mes en el istmo centroamericano.
Por esta razón, el terremoto no alertó de manera especial a los geólogos de la región, ya que no hubo daños humanos ni materiales en Panamá ni en el sur de Costa Rica, donde también fue sentido el movimiento de tierra.
Virginia Tenorio, sismóloga del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), informó que el sismo se dio por el choque entre las placas continentales Coco y Caribe.
Estas placas se unen en sentido opuesto en las profundidades del Océano Pacífico en la llamada zona de subducción, que en Nicaragua se encuentra a unos 100 kilómetros de la costa. El roce entre ellas provoca movimientos telúricos que normalmente no son percibidos por los seres humanos.
El epicentro del terremoto en Panamá fue localizado a 53 kilómetros de profundidad, frente a las costas panameñas, a 790 kilómetros al sureste de Managua. No causó alarma de tsunami.
Tenorio insistió en que se trató de un evento normal dentro del proceso de movimientos de las placas continentales.
SAN CRISTÓBAL TIEMBLA
A nivel nacional, los temblores más sentidos de los últimos días son los del volcán San Cristóbal, ubicado en el occidente del país.
Tenorio confirmó que el tremor sísmico se mantiene alto en este volcán, pero que no se espera una erupción inminente.
Desde el 17 de noviembre el Ineter reporta 30 sismos en el coloso, de los cuales 11 han sido sentidos por las poblaciones aledañas.
La sismóloga también reportó que los niveles de RSAM, que ayudan a reconocer una erupción, están altos, pero que hasta ahora no hay emanación de cenizas, sólo de humo.