JERUSALÉN.- Israel permaneció firme este miércoles en su decisión de mantener cerrados los cruces de carga con la Franja de Gaza, desoyendo las solicitudes del secretario general de las Naciones Unidas para que alivie el asedio.
Israel selló los pasos limítrofes hace dos semanas después de que una tregua de cinco meses entre Israel y los milicianos de Gaza empezó a desmoronarse, en un esfuerzo de las tropas israelíes por detener los ataques palestinos con cohetes y morteros contra las ciudades en la zona fronteriza.
Los cruces, una fuente principal de las importaciones en Gaza, se han reabierto de vez en cuando para permitir la entrada de combustible y suministros vitales, pero los cierres han producido la escasez de muchos bienes básicos al ya empobrecido territorio costero de 1,4 millones de habitantes.
El martes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon llamó al primer ministro israelí Ehud Olmert "para expresarle su preocupación profunda por las consecuencias de la situación humanitaria en deterioro en Gaza", según una declaración de Naciones Unidas. Agregó que Ban exhortó fuertemente al primer ministro para que facilite un movimiento más libre de suministros humanitarios en Gaza, "necesitados urgentemente".
Olmert respondió que no se debía culpar a Israel por el deterioro de las condiciones en la franja con costa en el Mediterráneo. "Los habitantes de Gaza sólo tienen que culpar al régimen del terror de Hamas", dijo el funcionario en una declaración.
Hamas, un grupo islámico de milicianos que busca la destrucción de Israel, ha gobernado la Franja de Gaza desde junio de 2007.