En Estados Unidos todavía hay muchas mujeres a las que no les gusta mostrar sus brazos. No es ese el caso de Michelle Obama, que es tan devota al ejercicio como su marido.
El presidente electo Barack Obama y la futura primera dama le dan prioridad a los ejercicios diarios, al punto de que ella se reunía con una amiga a las 4.30 de la mañana para sesiones de entrenamiento. Obama también inicia sus jornadas con una visita al gimnasio.
Michelle Obama se presentó al programa televisivo "The View", fue entrevistada por "60 Minutos", apareció en la tapa de Newsweek y participó en la campaña presidencial luciendo siempre sus brazos al descubierto.
"Una de las cosas de las que siempre hablo es del ejercicio", declaró Michelle Obama, de 44 años y madre de dos niñas, ante una multitud de mujeres en un acto de campaña el año pasado en Chicago.
La rutina de ejercicios se mantendrá cuando los Obama y sus hijas Malia, de 10 años, y Sasha, de siete, se instalen en la Casa Blanca.
El ejercicio es una tradición en los residentes del 1600 de la Pennsylvania Avenue. A George W. Bush le gusta el ciclomontañismo, Bill Clinton trotaba por Washington y George H.W. Bush padre jugaba al golf y al tenis, trotaba y tiraba la herradura.
"Hago la mayor parte de mis ejercicios antes de comenzar el día", declaró Barack Obama, de 47 años, a la revista Men's Health de noviembre. "Uno siempre tiene que elegir entre dormir y ejercitarse. Generalmente hago ejercicios 45 minutos, seis días a la semana. Un día levanto pesas, otro hago rutinas cardiovasculares".