El jeque Abdulla bin Hamad Al Khalifa de Bahrein Al Khalifa, el segundo hijo del rey de Bahrein, es el que acusa al cantante Michael Jackson de haberse quedado con 7 millones de dólares que le pagaron para producir un álbum y una autobiografía que el astro del pop jamás entregó.
Al Khalifa compareció ayer en la Corte para el segundo día de argumentos y declaraciones.
El caso es tratado en Londres por mutuo acuerdo, han dicho los representantes de Al Khalifa, y se espera que termine a fin de mes.
Michael Jackson estaría demasiado enfermo como para viajar a Londres a declarar en una demanda, según la cual el astro del pop le debe a un jeque árabe 7 millones de dólares, dijo ayer su abogado, Robert Englehart.
Jackson busca rendir declaraciones por enlace de vídeo desde Estados Unidos.
Un abogado del jeque Abdulla bin Hamad Al Khalifa de Bahrein dijo que la evidencia médica presentada por el equipo legal de Jackson era poco convincente.
LE DIÓ LA MANO Y...
Jackson, de 50 años, y Al Khalifa se conocieron cuando el artista enfrentaba acusaciones de abuso de menores en California. Una vez que Jackson fue exonerado de todos los cargos, Al Khalifa, un compositor amateur, lo invitó al pequeño pero rico en petróleo Estado del Golfo, para ayudarlo a escapar del acoso de los medios.
Thanki dijo que el par incluso se mudó al mismo palacio para componer música juntos.
Sin embargo, Jackson se retiró del proyecto en el 2006, cuando dejó Bahrein y rescindió el contrato, movida que Al Khalifa consideró una bofetada, dijo Thanki.
“Es justo decir que mi cliente tuvo un sentimiento considerable de traición por parte de alguien a quien consideraba un amigo cercano”, declaró. Thanki dijo que Al Khalifa también sufrió financieramente, pues con la autobiografía de Jackson, que suponía ser “una versión sincera y personal” de la vida del cantante, con la que esperaba recaudar unos 24 millones de dólares.
Entretanto, Al Khalifa le había dado a Jackson millones de dólares para ayudarlo a sanear sus finanzas y costear el estilo de vida de Jackson en Bahrein, incluyendo más de 300,000 dólares por un “gurú de la motivación”.
Thanki dijo que Al Khalifa consideró el dinero un adelanto en las ganancias que Jackson devengaría de su proyecto musical, pero Englehart sostuvo que el dinero fue un regalo.