La crisis financiera mundial está golpeando de forma directa al sector de la construcción nacional, el que ha tenido una desaceleración en los últimos meses. Aunque no precisó montos del descenso el presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, Roberto Lacayo, dijo que el alto costo de los materiales de construcción y el aumento de los intereses y las primas en los bancos, al momento de obtener una casa, han ayudado a detener el impulso en este sector.
En la actualidad los bancos están financiando los préstamos para viviendas a un 14 por ciento de interés, mientras que las primas andan por el 20 y hasta un 30 por ciento.
“La construcción ha venido cayendo mensualmente, no hay inversión en construcción de zonas francas, de viviendas, de hoteles en las zonas costeras, estamos en una situación muy dura”, dijo Lacayo.
Para este año esperaban que el sector de la construcción aportara un tres por ciento al Producto Interno Bruto (PIB) del país, pero creen que apenas podrán llegar a un dos por ciento. Para superar esta crisis mencionó que el Gobierno, a través del Presupuesto General de la República, debe crear programas de inversión en el sector de obras públicas, algo similar a lo que está ocurriendo en Estados Unidos.
“Por un lado está la crisis financiera mundial y también nuestros propios problemas, esperamos que eso se supere pronto y Nicaragua pueda enrumbarse a un desarrollo sostenible, pero vienen tiempos difíciles, las economías del primer mundo están en recesión y como economía pequeña si allá se resfrían aquí nos agarra pulmonía porque no tenemos suficiente fortaleza”, agregó.
Como consecuencia de una baja en el sector de la construcción, unos siete mil trabajadores formales (que cotizan al Seguro Social) han quedado en el desempleo. La Cámara Nicaragüense de la Construcción registra 50,000 trabajadores en todo el país.