La política Ingrid Betancourt, que permaneció seis años y medio secuestrada por la guerrilla de las FARC, dijo en Nicosia que su vida ha cambiado y no desea regresar todavía a Colombia, “país que está dividido en dos y es necesario que los colombianos aprendan a trabajar por la unidad”.
“Mi vida ha cambiado. No quiero volver inmediatamente a Colombia. El país está dividido en dos, de una parte aquéllos que están con el Gobierno, también justamente por las conquistas logradas, y de la otra los que se muestran con intransigencia y odio”, dijo Betancourt.
La ex candidata a la Presidencia de Colombia agregó que “es necesario que los colombianos aprendan a trabajar por la unidad del país, ya que necesitamos una Colombia que pueda integrar a los otros”. “En ese contexto” no desea participar “en una confrontación política basada en el odio, sino ayudar a una paz real que pase a través del perdón”.
Según Betancourt, actualmente su voz es más escuchada “si llega desde fuera”.
“Necesito no responder a las presiones. Quisiera regresar a mi país cuando sea oportuno. Hoy tengo una esperanza mayor respecto al pasado. Los medios que tengo son diferentes a los de antes. Se necesita mucho más que una ley para cambiar el país. Se necesita un proceso. Cambiar es posible, aunque no sea fácil. Se necesita tiempo, pero yo sé esperar. La prisión no ha logrado matar la voluntad de cambiar las cosas”, afirmó.