El Festival de Cine de Marraquech homenajeó ayer a la actriz estadounidense Sigourney Weaver, quien en una entrevista reconoció que debe la dimensión que ha alcanzado su carrera a su papel en la saga Alien.
“Sin esas películas creo que nunca habría tenido el resto de oportunidades”, admitió ante un reducido grupo de periodistas internacionales la neoyorquina, cuyo bautizo en el mundo del cine en 1977 tuvo como padrino al cineasta Woody Allen en Annie Hall.
Vestida con un traje pantalón añil, Weaver evocó su clásico papel como teniente Ripley en Alien, pero no fue ésta la única interpretación que la tres veces nominada al Oscar recordó con cariño.
“Es muy duro escoger una película favorita. Me encantó rodar en Ruanda Gorilas en la niebla y estar entre esos animales durante los dos meses en los que solamente trabajé con ellos. El año que vivimos peligrosamente me hizo ir por primera vez a Asia y otras como Los Cazafantasmas fueron experiencias preciosas”, aseguró.
PAPELES FUERTES
A Weaver, que ha cumplido 59 años sin que por su rostro ni por su físico se refleje demasiado el paso del tiempo, siempre le ha acompañado la aureola de labrarse una filmografía encarnando a personajes fuertes.
Sin embargo, en su opinión, todas las mujeres tienen esa fortaleza con que se le identifica a ella.
“Creo que las mujeres son unos seres increíblemente capaces y fuertes interiormente, y cuando la gente me dice que interpreto a personas fuertes no sé lo que quieren decir con eso, porque para mí todas las mujeres lo son”, recalcó.
A modo de ejemplo, recordó su papel en Copycat, en el que encarnó a una psiquiatra “agorafóbica, neurótica y loca, pero que encuentra la fuerza cuando tiene que hacer lo correcto”, algo que según ella “es lo que hace una historia interesante”.
Entre sus últimos proyectos figura además Avatar, la primera película de ficción del estadounidense James Cameron desde que rodara Titanic en 1997, que se presenta como una historia de ciencia ficción de proporciones épicas y que ha utilizado para su filmación un nuevo formato digital en tres dimensiones.
CANSADA DE ALIEN
A estas alturas, Weaver se ha cansado de ir al espacio en la piel de la teniente Ripley, por lo que da por cerrada la etapa Alien“, pero no le importaría viajar a las estrellas en la vida real.
“Pero creo que cuesta unos 100,000 dólares”, se lamentó. “Es mucho dinero, no me lo puedo permitir. Aunque si alguien tiene un sitio extra aceptaré encantada (...). Por el momento, sólo he sido capaz de ir en mi imaginación y en la de los demás”, bromeó.
A punto de que el año que viene se cumplan treinta años de la aparición del primer filme de esa saga, Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott, la actriz estimó que ya “ha llegado el momento de pasar página y mirar hacia adelante”.