El Ministerio Público (MP) de Panamá inició de oficio una investigación sobre el presunto asesinato de una veintena de extranjeros indocumentados lanzados al mar desde helicópteros entre 1982 y 1983, durante el régimen militar, luego que el caso fuera denunciado por la prensa local.
Un portavoz de la Fiscalía señaló a ACAN-EFE que el proceso indagatorio en marcha, a cargo del Fiscal Tercero Superior, Dimas Guevara, incluye la inspección de los archivos clasificados de la Policía Nacional, incluida entonces en las llamadas Fuerzas de Defensa, creadas en 1983 y desde las que se gobernó de facto el país hasta 1989.
Las autoridades judiciales buscan obtener documentos relacionados con los hechos descritos, ocurridos en la provincia del Darién (limítrofe con Colombia), y que señalan al entonces capitán Luis “Papo” Córdoba como supuesto responsable de las ejecuciones.
El MP agregó que también se ha citado a declarar a algunos de los responsables de la nota de prensa en la que se denunciaron las prácticas conocidas como los “vuelos de la muerte”, el pasado mes de junio.
“La intención es obtener detalles o informaciones que tal vez no fueron dados a conocer en la nota periodística que se publicó”, indicó la fuente consultada.
SIN MOTIVOS POLÍTICOS
El diario La Prensa de esta capital publicó el 22 de junio de este año las declaraciones de cinco ex militares que describían cómo se realizaban los vuelos, y aseguraban que las víctimas se ejecutaban solamente por diversión y sin ningún motivo político sobre sus muertes.
Juan Calzada, entonces integrante del desaparecido G-2 (inteligencia militar), Julio Ortiz, Florentino Paredes, Benito González y Crisol Uriarte se identifican en la nota de prensa como los ex militares que estuvieron a las órdenes de Córdoba, entonces jefe militar de la provincia y cercano al ex general Manuel Antonio Noriega, y que relataron al diario los hechos.
Los militares también revelaron que en marzo de 1983 un comando especial ejecutó al colombiano identificado como “Paisa” Arévalo, al parecer traficante de indocumentados, en las riberas del río Turquesa, en Darién.
EX MILITAR ES PREDICADOR
Córdoba, que estuvo en prisión varios años por el asesinato de un campesino después de la invasión de EE.UU. a Panamá, en 1989, para detener y enjuiciar a Noriega por narcotráfico y lavado internacional de dinero, es ahora predicador y uno de los líderes espirituales del templo evangélico El Palacio de la Vida Eterna, en la capital panameña.