Las dos organizaciones más importantes del sector agropecuario del país hicieron un llamado a la clase política nacional a resolver la crisis postelectoral que atraviesa el país y evitar más daños a la economía.
Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), y Manuel Alvarado, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), unieron sus voces para demandar a la Asamblea la aprobación de una partida de 140 millones de córdobas para la reparación de caminos.
Fiallos explicó que todavía “estamos a tiempo para evitar un mal peor”, al referirse a los atrasos que provocan las protestas en las principales carreteras del país.
Destacó que el país está frente a una buena cosecha agrícola, impulsada por buenos precios internacionales, todo lo cual podría echarse a perder si continúa la actual situación.
El presidente de Upanic destacó que en los tranques del pasado domingo varios camiones con trabajadores que iban a las diferentes fincas de café fueron regresados confundidos con activistas políticos, lo cual “provocará un serio atraso en las labores de corte de café, que ya está madurando”.
El principal problema actualmente es el de los malos caminos en las zonas productivas, y que están contribuyendo a elevar los costos de producción.
“Por ejemplo, el sorgo que tiene que pasar, desde que se corta hasta la planta de secado, seis horas, está pasando entre 8 y 10 y hasta 14 horas, por lo que cuando llega está mohoso”, explicó Álvarez.
En ese sentido hicieron un llamado al Consejo Supremo Electoral (CSE) para que se pronuncie en torno a las elecciones y que se terminen las tensiones.
CRECIMIENTO IMPORTANTE
Los dirigentes del gremio agropecuario indicaron que este año el sector agrícola podría crecer entre 10 y 15 por ciento, siempre y cuando se den las condiciones óptimas para ello.
Fiallos agregó que las lluvias de este año favorecieron las condiciones para una buena cosecha de granos.
Dijo que si no se resuelven los diferentes problemas que afectan al sector, difícilmente se logrará el crecimiento esperado.
José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua, reconoció que esta situación constituye un grave riesgo para la caficultura, porque es posible que muchos cortadores decidan ir a trabajar a Costa Rica.