Tras meses de duras negociaciones, el Gobierno iraquí aprobó ayer un acuerdo de seguridad elaborado con Estados Unidos, que prevé la retirada de las tropas norteamericanas de Irak a finales de 2011.
El acuerdo fue adoptado por 28 de los 38 ministros reunidos en consejo durante más de dos horas y media, con lo que se alcanzó la mayoría de dos tercios necesaria.
El proyecto de ley incluye 31 artículos y será presentado al Parlamento Iraquí, que se pronunciará definitivamente el 24 de noviembre, según declaró el primer vicepresidente del Parlamento, Kaled al Attiyá.
“El lunes (hoy) tendrá lugar la primera lectura, dos días después la segunda, y cuatro días más tarde la votación definitiva”, agregó el funcionario.
El acuerdo, negociado entre Bagdad y Washington durante cerca de un año, contempla la partida a finales de 2011 de los 152 mil soldados estadounidenses desplegados en unas 400 bases en el país árabe, ocho años después de la invasión que propició la caída del ex dictador Saddam Hussein.
PRIMER PASO
A medio camino, en 2009, el acuerdo plantea la retirada de las tropas estadounidenses de las ciudades y demás localidades iraquíes.
Uno de los puntos más delicados durante las negociaciones de los últimos meses fue la inmunidad de los soldados estadounidenses. Sobre ese punto, un comité conjunto determinará si un soldado estadounidense sospechoso de haber cometido un crimen estaba en misión o no, y si puede ser juzgado ante los tribunales iraquíes.
Además, Irak tendrá derecho, si lo pide, a registrar el material estadounidense que entre o salga de sus fronteras.
El acuerdo es acuciante, ya que el actual mandato de la Organización de Naciones Unidas que regula la presencia de las tropas estadounidenses expira el 31 de diciembre.
El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, esta casi seguro de conseguir la mayoría de dos tercios, ya que cuenta con el apoyo de los partidos kurdos y de la coalición chiita, a quienes representan 19 ministros, así como con una mayoría de los ministros independientes y una parte de los ministros sunitas.
Luego de que el acuerdo sea ratificado por el parlamento iraquí, Maliki podrá firmar el documento junto con el presidente estadounidense George W. Bush.
El gran ayatolá Ali Sistani, la más alta autoridad religiosa chiita de Irak, afirmó que le corresponde al Gobierno decidir si es oportuno firmar un acuerdo de seguridad con Washington, e insistió en el respeto de la soberanía de Irak.
Sin embargo, el clérigo radical chiita Moqtada Sadr, llamó el viernes a los países musulmanes a manifestarse contra el proyecto de acuerdo de seguridad, y anunció la creación de una nueva milicia de “resistencia” contra “el ocupante”.