Mañana por la noche usted tendrá la cuarta y última oportunidad del año para ver al Ballet Folclórico Quetzaltnahuatl.
La agrupación danzaria hará su cierre anual con un espectáculo de la más alta calidad técnica y artística, presentando un menú variado e incluyendo, como siempre, algunas novedades.
“Vamos a mostrar unas técnicas de expresión avanzadas y ofreceremos una coreografía distinta, más dinámica, más estilizada”, compartió William Herrera, director del ballet.
Entre los bailes y obras que presentarán está Nicaragua criolla y mestiza, una retrospectiva desde la época precolombina hasta la llegada de los españoles.
La belleza logística estará presente con los grandes telones pintados por el artista del pincel, Oscar Valladares, y con las barreras de las corridas de toros que serán recreadas para el baile Picardía Norteña.
Como invitados especiales participarán dos grupos danzarios: el grupo de ballet de la Universidad Evangélica Nicaragüense (Uenic), y el grupo Nicaragua Baila, de Niquinohomo. El toque musical lo pondrán el percusionista José Fernández y la Marimba Flor de Pino.
En la velada también participarán el ballet infantil de Quetzaltnahuatl y los estudiantes de la Academia de Arte Danzario Quetzaltnahuatl.
REPARTIRÁN OBSEQUIO
Después de una hora y media de bailes, la agrupación se despedirá con su himno Somos Quetzaltnahuatl, cuya letra y música son del cantautor Carlos Mejía Godoy.
Pero el público no se irá solamente con una sonrisa, también se llevará lindas postales de las diferentes danzas del país, las cuales les serán repartidas como un obsequio.
Herrera adelantó que para el próximo año el ballet agregará a su repertorio la Danza de los Centuriones, un baile que tiene su origen en Cinco Pinos, Chinandega, acerca del cual todavía están investigando.