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Perlas del fraude
Eduardo Enríquez

Bueno, ha pasado casi una semana desde las elecciones municipales y la actitud es simple por parte de la gente que tiene la sartén por el mango: Nos las robamos, ¿y qué? En una columna anterior dije que la falta de acreditación de observadores independientes se debía al deseo lógico que tiene cualquier ladrón de que no lo vean robar.

Sin embargo, a pesar de todo lo que hicieron, el robo ha quedado en evidencia y eso Nicaragua tiene que agradecérselo principalmente a los miles de fiscales de la Alianza PLC y las redes ciudadanas de apoyo a ellos que funcionaron ese día. Sin estos valientes hombres y mujeres ni siquiera supiéramos cómo se las robaron.

Pero descubiertos no les ha quedado más que el descaro y la actitud es ésa: nos las robamos, ¿y qué? Sabiendo que tienen el control del Consejo Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia, que la Asamblea Nacional presenta una oposición bastante porosa y que los ciudadanos nicaragüenses no quieren violencia, se comportan como el bujoncito de barrio que sabiendo que impone el miedo reparte golpes entre los muchachos temerosos.

De esa soberbia es que han salido un par de “perlas” en los últimos días que son dignas de análisis. Los magistrados del Consejo Supremo Electoral, con el señor Roberto Rivas a la cabeza, el día de ayer, después de haber “cotejado” sus actas con las del partido sandinista se reían frente a todos los nicaragüenses diciendo que si los diputados no los querían en ese puesto que los quitaran. Lo decía Rivas entre risas, con René Herrera estrenando su membresía orteguista y el coronel en retiro Emmett Lang haciéndole comparsa. Sabedores ellos de que no hay manera en la Asamblea de alcanzar los 56 votos para destituirlos.

Otra curiosidad es que fueron tantos los malabares que tuvieron que hacer para robarse las elecciones que ahora resulta que Alexis Argüello “jala” más votos que el propio compañero comandante pueblo presidente Daniel. Ortega en el 2006 obtuvo en Managua 176 mil votos aproximadamente, pero Alexis esta vez alcanzó 223 mil. Claramente, Argüello es más líder que Ortega, al menos en Managua, entonces la buena noticia es que ya no habrá necesidad de postular eternamente a la Presidencia al secretario perpetuo, pues ya hay alguien que garantiza más votos que él.

Pero ésas no son las únicas perlas que ha provocado este robo. Hay otro caso. El Procurador General de la República, el doctor Hernán Estrada, dijo el jueves algo de antología, declaró a los medios que “si el jefe de Estado quisiera bastaría con que diera la orden a sus seguidores para que no quede piedra sobre piedra en los medios de comunicación que adversan al Gobierno”.

Estrada dijo que debemos agradecer que el jefe de Estado es calmo y sereno y no ha decidido destruir a los medios independientes. Supongo que ahora no sólo hay que llamar a Ortega “compañero comandante pueblo presidente…” sino que habrá que agregarle “líder serenísimo, Daniel”. Para Estrada, el abogado del Estado, todos nosotros insensatos debemos dar infinitas gracias al “compañero comandante pueblo presidente líder serenísimo Daniel” porque en su infinita magnanimidad ha encontrado la paciencia para no ordenar la destrucción de los medios independientes.

Me imagino que el procurador Estrada siente que quedó “planchado” con su líder después de semejante perla, sin embargo, le recomendaría que pida a su oficina de Relaciones Públicas en la Procuraduría que le pasen la grabación del programa Decisión 2008 de Canal 2 ayer por la mañana, donde los doctores Carlos Tünnermann y Alejandro Serrano Caldera dieron una clase magistral de lo que es el Estado de Derecho, cómo funciona y cómo las leyes limitan al Poder y a eso líderes serenísimos.

Aparentemente, el entonces bachiller Estrada no llegó a la clase de Estado de Derecho cuando era estudiante o le vendría bien repasarla, para que la soberbia no lo lleve al punto de balbucear ridiculeces que contradicen su título de Doctor en Derecho.

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