Altas presiones provocan cambios de temperatura
Madrugadas un poco frescas, días bastante calientes. Esto es lo que se siente vivir en Nicaragua en noviembre.
Este fin de semana no fue la excepción. El sábado la temperatura llegó a los 31 grados centígrados en horas del día, después de haber estado en 22 grados centígrados antes del amanecer.
Fueron nueve grados centígrados de diferencia. El frío de las madrugadas provoca arroparse, pero el calor del día produce deshidratación. Sin embargo, ni el frío es tan extremo ni el calor es para asfixiarse.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) tiene registradas como normales estas temperaturas.
Javier Jiménez, meteorólogo del Ineter, afirmó que las temperaturas promedio de noviembre para las distintas zonas del país se están manteniendo dentro del rango de lo normal.
Los 22 grados centígrados de la madrugada de ayer en Managua están lejos del promedio de las temperaturas mínimas de noviembre, que es de 16 grados centígrados. Por otra parte, los 31 grados centígrados de temperatura durante el día no llegan a los 35 grados centígrados promedio de las máximas históricas en este mismo mes.
De esta manera, la sensación de calor es más fuerte que el estado real de las temperaturas, que en Nicaragua suelen ser más altas.
La baja velocidad con que se ha estado moviendo el viento, entre 15 y 25 kilómetros por hora, también influye en esta sensación, ya que no provoca el efecto refrescante de un soplido.
Jiménez explicó que esto se debe a la influencia de las altas presiones que predominan sobre el territorio nacional.
Por otra parte, ésta es una característica de que la época seca se está instalando en Nicaragua y poco a poco la temporada de huracanes se está extinguiendo.
El meteorólogo dijo que es poco probable que aparezca otro ciclón.