Cal Ripken Jr. regresa esta mañana al campo, tras un día de descanso que aprovechó para conocer algunas zonas del país. Su centro de operaciones será el Estadio Jackie Robinson, en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), en Managua.
Con su visita a la capital completaría dos días de trabajo, que comenzó el viernes en Granada, donde se reunió con 30 entrenadores y luego con 120 niños y niñas (de 8 a 12 años), en el Estadio Roque Tadeo Zavala.
Prácticamente usará la misma mecánica en Managua. Por la mañana tendrá una sesión con técnicos, y por la tarde lo hará con 120 pequeños. Todo será en el Jackie Robinson.
Cuando concluya los entrenamientos, a eso de las 3:30 p.m., hará una donación de equipos deportivos, y posteriormente se reunirá con los periodistas para una breve conferencia de prensa.
Siempre será acompañado por los entrenadores de la Academia de Beisbol Ripken, Matt Bakert y Tim Gebhart, y por el ex lanzador, el nicaragüense Denis Martínez, compañero suyo en sus primeros años con los Orioles de Baltimore.
Las donaciones de Ripken consisten en equipos para receptores, bates, guantes, pelotas y cascos para los niños.
La asociación que Ripken conduce en Estados Unidos también promueve y respalda los proyectos educativos para infantes, tanto dentro como fuera de su país.
Durante su visita a Granada, el viernes, habló sobre los beneficios del deporte y la importancia del esfuerzo, el trabajo y la perseverancia.
Los niños de Villa La Esperanza, una comunidad granadina pobre, recibieron de Ripken útiles escolares, apoyando así al organismo Empowerment International, que actualmente financia la formación educativa a unos 250 menores de ese lugar.
Ese organismo proporciona uniformes, zapatos, atención médica y ayuda monetaria para que los estudiantes puedan asistir a clases. Y Ripken Jr. se comprometió con una donación económica a Empowerment International, para que el proyecto continúe en la comunidad.
Y fue esa solidaridad la que precisamente le abrió las puertas a Ripken en el Gobierno de su país, que en agosto del 2007 lo nombró Enviado Especial de la Diplomacia Pública Norteamericana por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Tras su retiro de las Grandes Ligas ha intentado devolver lo mucho que recibió. Ha publicado libros dedicados para niños, a quienes les enseña el cómo se puede aprender de las experiencias difíciles.
Sus últimos dos libros han pasado a ocupar la lista de los más vendidos en EE.UU.