Pueden argumentar lo que quieran, pero Cal Ripken Jr. no es el “Hombre de Hierro”.
Querrán discutir su récord de partidos consecutivos sin descansar, que terminó en 2,632 —equivalente a 16 años sin parar de jugar—, pero insistimos: no es el “Hombre de Hierro”, como muchos le llaman.
Durante su primer día de trabajo en Nicaragua, nos ha demostrado que su mayor virtud es su sensibilidad, aquélla que alcanzan quienes han comprendido que el hombre sólo es grande cuando está de rodillas.
Y aunque Ripken intenta ocultar su estrella con sus palabras y sus actos, la sencillez que nos enseña provoca que su luz resplandezca aún más.
Este ex pelotero atendió personalmente a 120 niños y niñas de Granada en el Estadio Roque Tadeo Zavala, en compañía de los entrenadores Matt Bakert y Tim Gebhart. Les explicó la importancia de amar el deporte y los valores que éste promueve.
“No puedo estar más contento. Los niños tienen una energía impresionante. Creo que no resistiría el ritmo que tienen”, dijo Ripken entre risas tras la sesión de dos horas de entrenamiento.
Más temprano se reunió con 30 técnicos de la misma ciudad y les comentó sobre la magnitud de atender correctamente a los peloteros menores.
“Ha sido una experiencia increíble. Estoy emocionado por lo sucedido”, dijo Ripken, quien atrajo la atención de unas 200 personas (entre nacionales y turistas extranjeros), en el estadio.
Cuando concluyó la sesión con los pequeños, se dirigió al barrio La Esperanza, donde hizo un breve recorrido a pie, saludando a quienes se le acercaban y posteriormente entregando un donativo deportivo y otro escolar a un centro educativo de la comunidad granadina.
“Quiero que sepan que siempre tienen que estudiar. No importa lo que cueste, pero nunca dejen de estudiar”, les dijo a los niños y niñas del centro.
Ripken confirmó que hizo un donativo personal al organismo que financia ese centro.
“En este momento, me gustaría hablar español, pero nunca puse atención a la clase de español cuando la recibí en el colegio (sonríe)... pero quiero que sepan que les agradezco el recibimiento”, les expresó Ripken.
Huésped de Honor
La alcaldesa de Granada, Rosalía Castrillo, declaró como Huésped de Honor a Ripken Jr. y le hizo entrega de las Llaves de la Ciudad.
“He disfrutado mucho de Granada y sólo espero la invitación para regresar”, comentó.
Además, el también Salón de la Fama de las Grandes Ligas dijo que Nicaragua necesita trabajar con una misma visión, con el propósito de desarrollar a las categorías menores.
“Con una misma filosofía, todos pueden salir adelante”, aconsejó Ripken.