En conferencia de prensa el Presidente del CSE, Roberto Rivas, acompañado de la mayoría de magistrados reconoció públicamente que existe una CRISIS ELECTORAL. Las declaraciones de los magistrados, algunas de ellas cantinflescas, al final de cuenta lo que mostró es que tienen que aceptar la realidad, aunque no sea de su agrado. Las enormes manifestaciones populares de Managua, León y los masivos reclamos populares en todo el país transmitidos en los medios de comunicación, así como la posición firme y madura de los líderes de la Alianza PLC han hecho cambiar al orteguismo. Este cambio de actitud del Consejo Supremo Electoral es una victoria popular.
Sin embargo, en un estilo inusual para su investidura, el magistrado Rivas afirmó que como “un gesto adicional” procederían a revisar las actas electorales de Managua. Aquí no se trata de favores, se trata de legalidad, del respeto al voto popular, del respeto a la institucionalidad. Eso es lo que exige el pueblo y la comunidad internacional.
Es incomprensible la posición de los Magistrados del FSLN de rechazar la participación de observadores nacionales e internacionales. Y como muy bien señaló el Obispo de León, monseñor César Bosco Vivas: “Si el CSE no tiene nada que ocultar, que se ponga en práctica esto, no es nada difícil cuando se tiene buena voluntad”. Aceptar sólo la revisión de Managua es darle la espalda al reclamo nacional. Los líderes de la Alianza PLC han señalado claramente que no aceptan la propuesta. Hay que revisar todo el país.
El organismo especializado en observación electoral, Ética y Transparencia, quien se había abstenido de pronunciarse sobre los resultados electorales, afirmó que en Managua, Eduardo Montealegre ganó las elecciones. Y señala de manera precisa las gravísimas violaciones que dejan claramente establecido un intento de fraude electoral. Más aún, especifica que hay por lo menos 30 municipios en donde los resultados señalados por el CSE no corresponden con la realidad.
La capital se ha visto envuelta en actos de violencia y vandalismo. Simpatizantes del FSLN portan machetes, garrotes, piedras, morteros y armas de fuego. La Policía permanece como simple observador. Los empleados públicos son obligados a salir a las calles. Imágenes de la televisión mostraban cómo se dañaba la propiedad privada, se saqueaban vehículos, destruían rótulos, etc. Incluso las imágenes mostraron cómo las turbas orteguistas hacían huir a la Policía. Sin duda, el orteguismo está utilizando la estrategia del miedo.
El Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, diputado Francisco Aguirre Sacasa, afirmó que este Poder Legislativo ha suspendido sus actividades y no van a sesionar mientras no se revisen entre 30 y 40 municipios en donde claramente los datos de la Alianza PLC difieren de los publicados en la página web del CSE. Más grave aún, el diputado Sacasa afirmó que no habrá Presupuesto de la República mientras no se proceda a la revisión de las Actas Electorales en dichos municipios.
La Corte Suprema de Justicia paralizó el trabajo de las Salas. El magistrado Edgard Navas expresó que ningún magistrado liberal participará en reuniones en una muestra de solidaridad por los graves hechos que enturbian el proceso electoral. Este nuevo elemento en la crisis electoral, junto a la posición de los diputados opositores le da un giro peligroso a la coyuntura. Ahora ya no se trata sólo de un poder del Estado, ahora se trata que tres poderes del Estado se encuentran semiparalizados afectando el funcionamiento de todo el país y en especial deteriorando aún más la débil economía familiar, especialmente la de los más pobres.
Se comenta en círculos políticos que el presidente Ortega va a presionar al doctor Arnoldo Alemán, pretendiendo trasladarlo a la Cárcel Modelo, a fin de lograr que el PLC acepte los resultados electorales. Esto sería una prueba de fuego para el doctor Alemán y más aún para los líderes del PLC y pondría en serias dificultades la unidad del liberalismo. Es en momentos de crisis en donde se mide la verdadera estatura de los líderes.
Ojalá el presidente Ortega y sus colaboradores reflexionen. El pueblo demanda actitudes serias y maduras. Ortega debe aceptar la voluntad popular expresada en las urnas. Esta batalla será larga y compleja. Los nicaragüenses deben llenarse de paciencia, sabiduría y firmeza para lograr que al final brille la ley y se respete la voluntad popular expresada en los votos. No será fácil, al orteguismo no se le derrotará a pañuelazos, se le derrotará con la ley, con la justicia, con la democracia, la libertad y con el pueblo defendiendo con valentía sus derechos.