El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) tiene la facultad de reunirse y analizar si en Nicaragua se han roto la institucionalidad y el proceso democrático, dijo ayer el ex canciller y diputado Francisco Aguirre Sacasa.
Nicaragua entra hoy a su cuarto día de crisis post electoral, con la Alianza Partido Liberal Constitucionalista-Movimiento Vamos con Eduardo desconociendo los resultados brindados por el Consejo Supremo Electoral (CSE), y con el gobernante Frente Sandinista (FSLN) exigiendo la victoria.
Los liberales no reconocen los datos preliminares difundidos por el CSE debido a una serie de irregularidades que habrían distorsionado el voto.
Varias plazas importantes del país, como Managua, León, Masaya y Boaco, son reclamadas por la Alianza PLC, aunque el CSE reconoció como triunfador al FSLN.
Los liberales exigieron un recuento de actas, con la presencia de observadores independientes, nacionales e internacionales.
La crisis, indicó ayer Aguirre Sacasa, faculta a la OEA a tomar acciones debido a que la Carta Democrática Interamericana plantea la celebración de elecciones libres y justas, y añade que el respeto al Estado de Derecho es fundamental para la democracia.
“Está previsto en la Carta Democrática Interamericana que cualquier Estado miembro, viendo lo que está pasando en Nicaragua, puede pedir una reunión de la OEA, o el mismo Secretario General de la OEA”, señalo Aguirre Sacasa.
“Ahorita se están dando las condiciones para que la OEA decida reunirse y analizar la situación en Nicaragua. Esto representa un gran desafío para la OEA y una gran crisis de gobernabilidad para Nicaragua, porque está en juego la democracia en nuestro país y un experimento de 18 años, que incluye cuatro elecciones presidenciales, dos elecciones municipales independientes, cuatro elecciones regionales. Todo ese bagaje está en tela de juicio”, añadió el legislador.
Según Aguirre, en Nicaragua se dio una alteración al orden constitucional, con los resultados ofrecidos por el CSE.
El diputado liberal expresó que el país se dirige hacia una explosión política y una implosión económica, ya que el riesgo país se ha elevado, los inversionistas dudan de la fortaleza del Estado de Derecho y la comunidad internacional ve con desconfianza al país.
“Nuestra economía está siendo golpeada y los donantes, la Unión Europea, Estados Unidos, todos ellos ven con mucho detenimiento lo que pasa en Nicaragua y no olvidemos que todos esos donantes son los accionistas principales de las instituciones financieras, como el Banco Mundial, BID y el FMI. Para estas instituciones y donantes, el orden institucional y democrático vale mucho”, sostuvo Aguirre.
Mientras, The John Adams Center dio a conocer en un comunicado que llamarán a la OEA al cumplimiento del artículo 23 de la Carta Democrática, que obliga a los Estados miembros a “garantizar procesos electorales libres y justos”.