El cierre temprano de unas 600 Juntas Receptoras de Votos (JRV) y violaciones a la leyes de Identificación Ciudadana y Electoral; así como fiscales y militantes del gobernante Frente Sandinista asumiendo funciones del Consejo Supremo Electoral (CSE), son entre otras las anomalías detectadas por la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que desplegó a 150 promotores, durante las votaciones en cinco distritos capitalinos.
“Nos preocupa mucho que los fiscales del Frente, del partido de Gobierno se hayan mostrado como que realmente manejaban en los centros de votación y eran las personas que nos impedían ingresar para observar limpiamente”, expresó Raymaond Genie, funcionario de la CPDH.
Marcos Carmona, secretario ejecutivo de esa misma organización indicó que habían adelantado “que al no haber acreditaciones de los observadores nacionales esto de alguna medida creaba una situación irregular”.
Aunque los funcionarios aclaran que pudieron cubrir sólo 24 centros de votación, y 300 JRV, de las 1,988 ubicadas en Managua, de donde en su mayoría fueron expulsados, la CPDH atendió a 2,500 ciudadanos.
El abogado del organismo de Derechos humanos, Denis Darce, manifestó que el procedimiento de marcar el dedo con tinta indeleble no se estaba ejecutando como está establecido en la Guía Paso a paso, incluso “un ciudadano nos demostró como después de media hora de haber ejercido su derecho al voto ya se le había quitado la tinta indeleble”.
“Recibimos denuncia por vía telefónica de la presencia de un vehículo que circulaba en el sector de Monseñor Lezcano y nos mandaron las placas M-109-902, la denuncia decía que estaban distribuyendo tubos y garrotes a personas claramente identificadas con los CPC”, dijo Darce.