PETIONVILLE/ HAITÍ .- Al menos siete personas murieron y varias más resultaron heridas este viernes, cuando una escuela de las colinas en las afueras de la capital haitiana se derrumbó con alumnos adentro, algunos de los cuales fueron sacados cubiertos de sangre de los escombros.
Se piensa que hay más niños atrapados entre los escombros. Los rescatistas usaron sus manos y herramientas para llegar a ellos. Matt Marek, jefe de programas de la Cruz Roja de Estados Unidos en Haití, indicó que la cifra de muertos podría ser mucho mayor.
"Esto va a tomar todo el día", dijo.
Alrededor de 500 estudiantes, desde jardín de niños hasta preparatoria, asisten a la escuela, dijo la alcaldesa de Petionville, Claire Rudie Parent, a The Associated Press. Dijo no saber cuántas personas estaban adentro del plantel al momento de ocurrir el derrumbe, bien transcurrida la mañana.
Mientras los rescatistas sacaban a los heridos, una multitud prorrumpió en sollozos y oraciones. "Mi hijo, mi hijo", gritó una mujer.
"No hay palabras para describir esto", dijo la alcaldesa, mientras cientos de personas y rescatistas buscaban sobrevivientes.
Fuerzas de paz de las Naciones Unidas y policías haitianos trataron de abrirse paso entre miles de mirones para que tres batallones de ingenieros militares de Brasil, Chile y Ecuador ayudaran en el rescate.
El comandante de las fuerzas de la ONU, Carlos Alberto Dos Santos Cruz, dijo que tuvo que estacionarse a un kilómetro (0,8 millas) de la escuela y caminar hacia ella, porque no le permitía pasar la multitud.
El gobierno dominicano envió ayuda urgente para dar asistencia a las víctimas del derrumbe.
El ministro de Salud Pública, Bautista Rojas, informó que viajó a Puerto Príncipe con dos helicópteros para dar asistencia a los afectados de la tragedia.
Rojas dijo que todo el personal médico de República Dominicana en la región fronteriza con Haití estaba a disposición del vecino país y que activó el sistema sanitario para el traslado de los pacientes en caso necesario.
Parent dijo sospechar que un fallo estructural causó el derrumbe del segundo piso del edificio sobre el primero. La escuela La Promesse, en las colinas, quedó reducida a escombros, salvo por parte del muro que daba a la calle. La alcaldesa expresó dudas de que las lluvias hayan sido una de las causas del derrumbe.
Un reportero de The Associated Press vio cuando sacaron los cadáveres de dos mujeres y cinco niños, algunos de ellos con heridas sangrantes en el cráneo.
Voluntarios equipados con palas y hachas dijeron que trataban de dar agua a quienes estuvieran atrapados bajo los escombros. Otras personas se concentraron en la zona, orando a gritos mientras los vehículos de emergencia llegaban a la escuela.
Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, ha tratado de recuperarse de un año caótico en el que se registraron manifestaciones enormes ante el alza en los precios de la comida y una serie de huracanes y tormentas tropicales que dejaron casi 800 muertos.
Las fuerzas de la ONU fueron enviadas al país luego del violento derrocamiento del ex presidente Jean-Bertrand Aristide en el 2004, promoviendo la seguridad con el combate de grupos criminales y ayudando a actualizar a la policía local.