A pesar de haber confirmado públicamente que el candidato a la silla edilicia por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Alexis Argüello, fue hospitalizado de emergencia ayer jueves en el Hospital Roberto Huembes, José Luis Guardado, militante sandinista, hoy negó su versión.
En declaraciones a la oficialista Radio Ya, Guardado negó las declaraciones ofrecidas a LA PRENSA y a un equipo de Once Noticias de la televisión local, y más bien dijo que él estaba visitando a la abuela de su señora, aunque no mencionó nombres.
“Yo estaba en el hospital (Roberto Huembes) a las nueve y media de la noche de ayer. Pero estaba ahí por un familiar de mi señora. Es la abuela que ya la desahució el doctor. Yo iba por eso. Yo ando en reuniones porque soy fiscal propietario de una junta, de la junta seis, entonces me fui acabadito de las reuniones”, dijo Guardado, tratando de justificar su presencia en el hospital capitalino.
Sin embargo, ayer, al ser consultado si Argüello estaba internado, Guardado dijo que: “Sí. Vos sabés que te avisan aquí en el celular. Pero sin saber nada. Como amigo, como compañero. Él (Argüello) se crió en el barrio Monseñor Lezcano. Con ellos he andado en la campaña”.
Guardado manifestó en ese momento que en la llamada le dijeron que “al campeón le había pasado un accidente y que, es casualidad de la vida, porque una prima de él también está enferma y está aquí (en el Hospital Carlos Roberto Huembes)”.
Pese a las dos versiones de Guardado, el periodista Jorge Loaisiga, miembro de la campaña de Argüello, declaró en horas de la mañana que “seguramente ese sujeto (Guardado) es un liberal que le pusieron una camiseta sandinista para que diera esas declaraciones mentirosas. Yo no conozco a ese tipo, no lo conozco ni sé quién es”.
Argüello se presentó hoy en horas de la mañana en un programa televisivo en el oficialista Canal cuatro, para comentar la pelea boxística entre el nicaragüense Juan Palacios y el japonés Teruo Misawa. El candidato llegó cuando la pelea prácticamente ya había concluido, lució distraído en todo momento, habló muy poco, dijo chistes sin gracia y se frotaba continuamente las manos y la cara.