El Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, bendecirá hoy a los observadores del Grupo Cívico Ética y Transparencia (EyT) que participarán en las elecciones municipales, a pesar de la falta de acreditación del Poder Electoral.
Por otro lado, el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) se quedó sin la posibilidad de observar los comicios, lo que calificó como “una decisión discriminatoria”.
“El Ipade deplora y condena por esta decisión discriminatoria y sin base legal tomada por el Consejo Supremo Electoral (CSE)”, indica un pronunciamiento.
Asimismo, lamentan que el CSE haya invitado a “observadores externos de su preferencia”, en referencia al Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) y “le niega a los ciudadanos nicaragüenses el derecho a observar su propio proceso electoral”.
El director del Ipade, Mauricio Zúñiga, expresó que esta decisión es “preocupante”, porque los observadores pudieron aportar a generar confianza en unas elecciones “que se están dando en un clima de extrema polarización”.
Zúñiga insistió en que sin la acreditación, resulta imposible que sus dos mil observadores participen en los comicios. Sin embargo, aseguró que darán un “informe general” de todo el proceso electoral.
NO PUEDE HABER FRAUDE
En tanto, el director ejecutivo del Grupo Cívico Ética y Transparencia (EyT), Roberto Courtney, afirmó que existen condiciones para votar y no se puede anticipar un fraude electoral.
A la vez, dijo que los observadores tienen la capacidad para “detectar cualquier tipo de anomalía”.
En ese sentido, Courtney aseguró que “los intentos de fraude siempre dejan huellas” y sabrán de cualquier anomalía.
CONFIRMAN RECHAZO
El vocero del CSE, Félix Navarrete, confirmó lo expresado por el presidente de ese Poder del Estado, Roberto Rivas Reyes, de que ya no había tiempo para acreditar a los organismos de observación nacional.
Sin embargo, de acuerdo a la Ley Electoral, la negativa de acreditar a los observadores nacionales, debía ser aprobada por el cuerpo colegiado del Poder Electoral, y no basarse en una decisión administrativa, ya que el artículo 10 señala que entre las atribuciones del CSE está la de reglamentar la acreditación y participación correspondiente a los observadores del proceso electoral.
Por su parte el magistrado sandinista José Luis Villavicencio, llegó a señalar “de sospechoso” el interés demostrado por los periodistas por la decisión de no autorizar la observación electoral.
“¿Cuál es la preocupación sólo por dos organismos? Hasta sospechoso veo yo la preocupación de los periodistas, que están preocupados sólo por esos organismos, ¿por qué están interesados?”, cuestionó.
Villavicencio expresó que el Poder Electoral tiene la facultad legal “para tomar la decisión (de acreditar o no observadores) sin presión de nadie. Aquí nadie nos puede obligar”.
Dijo que los observadores “no son la palabra de Dios” ni son “la última palabra”.
NUNCA SE DISCUTIÓ
El magistrado del Poder Electoral Luis Benavides, de tendencia liberal, informó que nunca se dio ninguna discusión en el pleno del CSE sobre prohibir la observación electoral.
“Pues éste es un cuerpo colegiado y aquí todo se discute hasta llegar a un consenso y luego el presidente (magistrado Roberto Rivas) lo informa públicamente. El tema de los observadores nunca ha sido algo discutido formalmente en el seno de los magistrados electorales”, dijo Benavides.
Agregó que le extraña por qué para estos comicios existe tanta renuencia a la participación de observadores.
“Observación siempre ha habido. Yo no sé cuál es el problema ahora. Si esto finalmente se discute en una sesión del Consejo, mi voto va a ser para que haya observación”, finalizó el funcionario.
(Con la colaboración de Moisés Martínez, Elizabeth Romero y María José Uriarte).