La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola, por sus siglas en inglés) difundió ayer un comunicado en que expresa su “preocupación” y “alarma” por la situación de los derechos humanos, la democracia y la justicia social en Nicaragua.
Wola es una organización no gubernamental de los Estados Unidos, fundada en 1974, para promover el respeto de los derechos humanos y la democracia en América Latina, y desde entonces ha “seguido de cerca” la situación del país.
En 1983 Wola publicó el primer informe sistemático sobre las violaciones de derechos humanos, cometidas por los “contras” (de Nicaragua), según su historia disponible en el sitio web: www.wola.org
Sin embargo, la crítica más reciente de Wola es para el gobierno de Daniel Ortega, al que denunció ayer porque “en las últimas semanas” ha “observado con preocupación el deterioro de la libertad de expresión en Nicaragua y el uso gubernamental de cuerpos judiciales y agencias investigadoras con fines políticos para atacar y difamar a miembros de la sociedad civil, la prensa de oposición, los partidos políticos y otros”, en referencia a la persecución judicial del Gobierno en contra de varias ONG nacionales que difieren de las políticas de Ortega.
PREOCUPACIÓN POR LA “INTOLERANCIA”
Además, Wola manifestó que le “alarma el creciente clima de intolerancia hacia aquéllos que se perciben como críticos del Gobierno” y estimó que “el ataque físico en contra de una marcha de activistas de un partido de oposición y la aparente falta de voluntad de la Policía para restablecer el orden”, entre otras situaciones señaladas, son “extremamente preocupantes”.
Esta organización, que en 1997 contribuyó con un borrador a la legislación que terminó la prohibición de la venta de alimentos y medicinas de los Estados Unidos a Cuba, también expresó sobre Nicaragua que “ha habido reportes de actos violentos, por partidarios del Gobierno, en contra de defensoras y defensores de derechos humanos que han acompañado a organizaciones de la sociedad civil en sus audiencias ante el Ministerio Público” y exhortó al Gobierno a resolver esta situación.
“Wola cree que las diferencias políticas y la disensión política deberían de ser tratados de una manera que respete a los derechos humanos y las libertades civiles y que avance la democracia política. Solicitamos al Gobierno nicaragüense que ejerza liderazgo en establecer un clima constructivo en Nicaragua, condenando la intimidación y las prácticas represivas y adoptando las medidas necesarias para fomentar los debates políticos y garantizar el Estado de Derecho en el país”, concluyó el organismo.