Un centenar de técnicos en refrigeración dejarán de lanzar sus gases al aire a partir de hoy, cuando empiecen a utilizar herramientas modernas que les permitirán almacenar los refrigerantes de sistemas de aire acondicionado dañados.
El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) entregó un kit de herramientas de refrigeración a los cien mejores alumnos del taller de Manejo de Refrigerantes, para que los técnicos aprendieran a trabajar de manera más limpia, con daños mínimos al aire, suelo y agua.
Con estas herramientas, los técnicos en refrigeración podrán hacer más que proteger el medio ambiente. Uno de ellos, César Álvarez, aseguró que “proteger el medio ambiente es una actividad lucrativa, hay ganancia económica porque no se desperdicia refrigerante”.
Las nuevas herramientas permiten detectar cualquier fuga de gases y les facilitan las actividades de reparación. Los beneficiados tienen prohibido venderlas o donarlas a terceros. El kit entregado por el Marena cuesta mil dólares.
Además, ellos fueron entrenados para crear sus propios planes de manejo ambiental, por lo que sus talleres también están adaptados para reducir la contaminación, afirmó Juana Argeñal, Ministra del Marena. En total, fueron 323 los técnicos capacitados. El Ministerio tiene contabilizados unos 800 talleres en todo el país.
Por su parte, Leony Argüello, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), institución que auspició las capacitaciones y herramientas, dijo que “ésta es una primera etapa para contribuir de manera contundente a eliminar las sustancias que dañan la capa de ozono”.
Hilda Espinoza, directora de Calidad Ambiental del Marena, explicó que los refrigerantes dañinos son los clorofluorocarbonos (CFC), de los cuales ya se ha eliminado el 85 por ciento de la existencia en Nicaragua, mientras que en el mundo el avance es del 80 por ciento.
Argeñal expresó que el Marena pretende realizar dos capacitaciones más en el corto plazo, y seguir entregando estos kits a instituciones públicas como los Silais (Sistema Local de Atención Integral en Salud) y la Policía Nacional, así como a pequeños talleres y grandes empresas que ayuden a concienciar a los clientes de la importancia de proteger el medio ambiente.
“Antes liberábamos los refrigerantes al ambiente de manera indiscriminada, ahora que conocemos, tenemos conciencia crítica y medios para no repetir errores”, comentó por su parte Álvarez.
La Ministra del Ambiente aseguró que el Marena intentará repetir esta experiencia con otro tipo de talleres, como los de mecánica automotriz o de enderezado y pintura, para reducir aún más la emisión de gases que afectan la capa de ozono en Nicaragua.
Sin embargo, para eso el Marena espera la culminación del Diagnóstico de Cargas Contaminantes del país, para saber qué tipo de gases de efecto invernadero se emiten en Nicaragua, cuáles son los más dañinos, y la forma en que se pueden reducir.
Hasta el momento, el diagnóstico confirmó que el dióxido de carbono es el más emitido en todo el país.