Unos 500 millones de córdobas fueron solicitados al Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) por el Ministerio de Educación (Mined) en su presupuesto del 2009 para ser invertidos en gastos corrientes o actividades centrales, a costa de gastos de capital como los programas de educación preescolar y educación de adultos.
Marvin García, oficial de proyectos del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), manifestó que con esta medida el próximo año se estarían cercenando programas fundamentales para elevar la calidad de la educación. Lo que contradice de cierta forma el lema que durante este año ha promulgado el Mined “y ahora vamos por la calidad”.
“Educación preescolar disminuyó. El programa de educación de adulto disminuyó. El gasto de éstos se transfirió a actividades centrales que tienen aproximadamente 500 millones de córdobas en gastos corrientes y tiene que ver con contratación personal, los salarios, algunos mobiliarios y equipos. Y están pidiendo esos 500 millones más para el próximo año”, expresó García.
La cifra solicitada resulta suspicaz cuando las autoridades del Ministerio de Educación (Mined) han manifestado que dentro del presupuesto del próximo año se incluirán apenas mil 500 maestros nuevos. La inversión en infraestructura escolar también disminuye en la solicitud del Mined sin tomar en cuenta que Nicaragua tiene un déficit de 16 mil aulas a nivel nacional.
“Proyectos que tienen que ver con infraestructura, con inversión de capital, disminuye y esa plata pasa a actividades centrales de manejo del personal y edificios, todo lo que es gasto corriente. (...) En teoría debería ser 30 por ciento gastos corrientes y 70 por ciento gastos de capital”, dice García.
RESPONSABILIDAD EN EJECUCIÓN
Javier Meléndez, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), considera que el “peso” del dinero que se encuentra fuera del Presupuesto General de la República (PGR), es decir los denominados “petrodólares”, de alguna forma están afectando la ejecución eficiente del presupuesto.
“Está impidiendo que haya una mayor responsabilidad en la ejecución del gasto público y en mejorar el gasto público. Porque si tengo un dinero paralelo al presupuesto y digo voy a comprar medicinas, pues no se le da la importancia a la presupuestación en sí a través del PGR”, afirmó
El investigador concluye que dentro de la ejecución del PGR no existe un compromiso con la educación, ni con el sector salud. Y tampoco dentro del dinero que se encuentra fuera del PGR. Este año el gasto social en educación representó el 47.2 por ciento del PGR, es decir un 3.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
“Tiene que subir, tiene que mejorarse, pero tiene que ser un debate nacional para que cada quien ponga las cartas sobre la mesa y hagamos una conclusión general sobre hasta dónde podemos llegar. Nosotros esperamos que por lo menos al 2012 lográramos llegar al promedio latinoamericano, que es del 4.3 por ciento del PIB”, apuntó.