Las deportaciones de indocumentados aumentaron un 20 por ciento en el último año, informó el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de EE.UU., al tiempo que organizaciones pro inmigrantes reclaman al presidente electo Barack Obama que “ponga fin a las injusticias”.
Según un comunicado divulgado por el ICE, en el año fiscal 2008, finalizado el 30 de septiembre, fueron enviados a sus países de origen 349,041 extranjeros detenidos en Estados Unidos, comparado con los 288,663 del año anterior.
La Coalición por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados de Illinois reclamó al presidente electo Obama que “ponga fin a las injusticias”.
“No hay necesidad de seguir destruyendo familias, de atacar a trabajadores que sólo quieren ganarse la vida para mantener a sus familias”, dijo el director ejecutivo de la coalición Joshua Hoyt.
El activista recordó que durante la campaña electoral el candidato prometió “promover la reforma migratoria” durante los primeros 100 días de su Gobierno.
“Necesitamos medidas urgentes, por lo menos una moratoria en las deportaciones de indocumentados sin antecedentes penales”, agregó.
Por otro lado, Obama confirmó que el hasta ahora jefe del grupo parlamentario demócrata en la Cámara de Representantes, Rahm Emanuel, aceptó ser su jefe de Gabinete.
“Nadie que yo conozca es mejor a la hora de conseguir que se hagan las cosas que Rahm Emanuel”, agregó Obama.
Emanuel, de 48 años y considerado un gran conocedor del funcionamiento interno del Congreso, fue asesor de la Casa Blanca durante el mandato de Bill Clinton, pero también ha sido un firme aliado de Obama.