El cuerpo sin vida de Víctor José Espinoza López, amarrado de los pies y con severos golpes y heridas de machetes en diferentes partes del cuerpo, fue encontrado en un matorral por trabajadores del productor Medardo Martínez Oporta, en una zona ubicada a 25 kilómetros al noroeste de Mulukukú, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
La víctima desapareció de la finca, lo que era extraño para el dueño de la propiedad porque era uno de los trabajadores que nunca faltaba a sus labores.
Medardo Martínez Oporta inició la búsqueda y encontró sin vida al campesino. De inmediato avisó a las autoridades policiales.
LE PAGARON 10 MIL
Según Martínez, al campesino le había pagado el sábado por la noche 10 mil córdobas y éste pretendía salir en la madrugada a Matiguás, de donde era originario, pero presuntamente fue esperado por uno de sus compañeros de trabajo.
Martínez explicó a las autoridades policiales que orientó a sus trabajadores a no abandonar la finca, pero el joven Raúl Campos se fugó la noche del domingo y para lograrlo hurtó una mula, para huir con rapidez.
Las autoridades policiales indicaron que al momento que encontraron a la víctima no llevaba los 10 mil córdobas y fue atado de los pies con un mecate de hamaca y se presume que fue arrastrado varios metros.
El occiso presentaba heridas muy profundas en su cuerpo, una herida grande en el cuello, el tórax y otra que le cercenó la mano izquierda, las investigaciones policiales indican que el móvil del hecho fue el robo.