Barack Obama, el negro más famoso de la actualidad, hace maletas para irse por cuatro años a la residencia presidencial de Estados Unidos: la Casa Blanca.
El ex canciller Francisco Aguirre Sacasa comentó que pese al traspaso de Gobierno que tendrá el país del Norte, las relaciones internacionales estarán basadas en los mismos principios: gobernabilidad, respeto a los derechos humanos, lucha contra el crimen organizado y desarrollo económico.
El Presidente nicaragüense, Daniel Ortega, expresó en los últimos días sus simpatías por Obama, cuyo triunfo electoral calificó como “un milagro”, pero Aguirre destacó que el nuevo Presidente de Estados Unidos no efectuará mayores cambios en torno a los intereses que persiguen.
“Imagino que el presidente Ortega piensa que va a ser más fácil entenderse con un Presidente del Partido Demócrata, ya que los demócratas normalmente manejan sus relaciones con los países de América Latina con más sutileza. Pero la percepción mía es diferente a la del presidente Ortega, porque Estados Unidos tiene ciertos intereses que varían sólo con el tiempo y que no cambian dependiendo del Gobierno de turno y en Latinoamérica, Centroamérica y Nicaragua son: gobernabilidad, democracia, libre comercio, lucha contra los flagelos del crimen internacional”, mencionó Aguirre.
LA PISTA DE ATERRIZAJE ESTÁ LISTA
El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, se expresó en los mismos términos la noche del martes, día en que Obama se convirtió en el Jackie Robinson de la política norteamericana, al romper la barrera racial en la Casa Blanca.
“La política ha sido más o menos la misma y me imagino que sea (el republicano John) McCain u (el demócrata Barack) Obama, vamos a tener una política muy parecida a la de hoy día y a la política de los últimos 30 ó 35 años”, dijo Callahan.
El diplomático precisó que los pilares que defiende Estados Unidos son la promoción de la democracia, respeto a los derechos humanos y el desarrollo económico.
“Esa va a ser nuestra política en los próximos cuatro años”, sentenció Callahan.
UNA PIEDRA: OBSERVADORES ELECTORALES
En temas de la democracia, alertó Aguirre, las cosas no están muy bien en Nicaragua.
Según Aguirre, la negativa a los observadores electorales para los comicios municipales representan una mala señal de Nicaragua hacia el resto del mundo.
“Va a ser mal visto (...) La percepción que creo que hay afuera y dentro de Nicaragua es que nuestra democracia peligra, que retrocedemos en lugar de adelantar”, expresó Aguirre.
Callahan resaltó, en sus declaraciones del martes, que las elecciones de Estados Unidos se efectuaron sin violencia ni intimidaciones.
LAS FRASES RUDAS DE ORTEGA
Ortega, Presidente de Nicaragua desde el diez de enero de 2007, califica a Estados Unidos como el “imperio”.
El mandatario nicaragüense, puños en alto y voz de trueno, también dice que Estados Unidos aplica el “injerencismo”.
Aguirre Sacasa señaló que Ortega pone “mucho en juego” al “aislar” a Nicaragua de Estados Unidos y la Unión Europea, para forjar un acercamiento con Venezuela y Rusia, debido a que el principal sustento de esas dos naciones, el petróleo, tiene sus precios en picada.
El también ex canciller, Emilio Álvarez, recomendó “moderación” a Ortega, para tener buenas relaciones con la nueva Administración de Estados Unidos, uno de los principales cooperantes.
“El Presidente debe moderar su oratoria, que no sea tan áspera ni ofensiva para los Estados Unidos. Segundo, debería cumplir con las normas establecidas de la Cuenta del Reto del Milenio, para que no se la vayan a suprimir”, advirtió Álvarez.
Estados Unidos, comentó Aguirre, estará pendiente no sólo de las declaraciones que brinde Ortega, sino también de sus acciones, como las relaciones con Irán.
VENEZUELA EN PROBLEMAS
Un tercer ex canciller que coincidió en que Estados Unidos no realizará mayores cambios a su política exterior, es Eduardo Montealegre.
“Ortega debe asegurarse de que su política respete los derechos humanos, el Estado de Derecho, la democracia”, dijo Montealegre.
Montealegre coincidió con Aguirre en que la ayuda venezolana tiende a disminuir, debido a la baja que sufre el precio internacional del barril de petróleo.