El juez suplente Francisco Mendoza Gálvez ordenó la suspensión del juicio por injurias y calumnias contra LA PRENSA, promovido por los dos hijos de Ruth Herrera, presidenta de Enacal, debido a que los secretarios judiciales debían asistir a una caravana en apoyo al candidato sandinista a la Alcaldía de Managua, Alexis Argüello.
De esa manera el ingeniero Jaime Chamorro Cardenal, presidente de Junta Directiva y Director de LA PRENSA, y Eduardo Enríquez, Jefe de Redacción, vieron una vez más violentado su derecho constitucional a ser procesados sin dilaciones.
Durante la apertura del juicio, la defensora Helga Asher alegó la extinción de la acción penal de la causa y pidió el sobreseimiento a sus clientes, porque ya está vencido el plazo para que se realice el juicio, que según el Código Procesal Penal (CPPP) es de dos meses. Pero el juez Mendoza, quien realmente es suplente en el municipio de Mateare, pero extrañamente fue asignado ayer al Juzgado Sexto Local Penal de Managua, no le dio lugar a la petición de Asher porque hizo una cuenta de los días transcurridos desde la primera audiencia del caso y al final determinó que sólo hay 52 días, lo cual ocasionó la protesta formal de la defensora Asher.
Además de que los jueces María Ivette Pineda y Felipe Jaime no asumieron el Juzgado Sexto Local Penal, como titular y suplente respectivamente, otra curiosidad del caso es el cambio de abogado que a última hora realizaron los hijos de la presidenta de Enacal.
Los hijos de Herrera enjuician a LA PRENSA por la publicación de una denuncia de los sindicalistas de esa entidad estatal, en la que afirman que los querellantes supuestamente utilizaban vehículos de Enacal para uso personal.
El anterior abogado querellante era el juez suplente Noveno de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, Marcos Suárez, y fue sustituido por William Ruiz Velásquez.