Sobre el monumento recién inaugurado en honor al General Augusto C. Sandino no se conoce cuánto dinero le costó a los nicaragüenses ni desde hace cuánto tiempo se tenía planificada su instalación. Sólo se sabe que su autor es William Castellón, un jinotegano “escultor popular” que reside en Tipitapa, como le llamó el presidente Daniel Ortega, el pasado sábado 1 noviembre.
El artículo 14, de la Ley de Promoción a las expresiones artísticas nacionales y de protección a los artistas nicaragüenses, reza que “el diseño y la construcción de los monumentos públicos, pictóricos y escultóricos que se erijan en Nicaragua, serán adjudicados a través de concurso a artistas nacionales y cuando sea necesario, a extranjeros asociados con nacionales”, sin embargo, en el caso del monumento a Sandino no hubo ninguna convocatoria para elegir a Castellón.
Ortega explicó el pasado sábado que “se nos vino la idea de tanto estar viendo la mula en pequeño, como la que tiene Walter (Castillo), cuando pasábamos por la Carretera Norte cerca de Tipitapa”.
Por otro lado Luis Morales Alonso, director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), dijo que se seleccionó a este escultor por su originalidad. “Él (William Castellón) sacó esa escultura de la foto de Sandino. El primero que se la encargó fue Walter Castillo, un nieto del general Sandino e hijo de Blanca Sandino Aráuz. Entonces era cuestión de respeto, la originalidad era de él, de haberla sacado de la foto”, expresó.
“ES UNA RESTAURACIÓN”
Al preguntársele a Morales acerca del por qué no hubo una convocatoria según dice la ley, aseguró que ésta sólo aplica “cuando son monumentos nuevos”, que éste “ya estaba diseñado y construido” y que por lo tanto se trataba de una “restauración”.
“Es como cuando la familia Chamorro Barrios puso una nueva pieza, donde estuvo una cabeza escultórica del doctor Pedro Joaquín Chamorro en la pista Pedro J. Chamorro. Ahí no se convocó a ningún concurso, sino que sobre la misma base ellos escogieron una pieza y decidieron poner una piedra y una silueta. Ellos restauraron el monumento”, ejemplificó Morales.
Sin embargo, éste no es el mismo caso, pues el monumento que estuvo en ese lugar era en honor al dictador Somoza García, que posteriormente fue removido por la población como un símbolo del fin de la dictadura somocista. Luego de varias décadas, este nuevo monumento es en honor a otro personaje, a Sandino. “La ley se aplica cuando son monumentos nuevos, que se van a diseñar y construir, ésta fue una restauración, en la base que existía se instaló una escultura”, dijo Morales.
Sobre el costo del monumento y los planes de construirlo, Morales dijo no conocer los datos, pues son asuntos manejados “directamente por la Presidencia de la República”.