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Las chicas malas también van a la escuela
Fabián W. Waintal ©
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Ashley Tisdale nació el 2 de julio de 1985 en Nueva Jersey y tres años después ya estaba haciendo publicidad. A los ocho estaba trabajando en Broadway con Les Misérables y a los doce hasta había cantado en la Casa Blanca para el presidente Bill Clinton

Mientras uno de los productores se atreve a confirmar “es cierto. Estamos hablando para que ésta no sea la última película de High School Musical”, Ashley Tisdale llega estornudando al Hotel Four Seasons de Beverly Hills, resfriada por tantos aviones que la llevaron por el mundo, promocionando la primera versión en cine del superéxito High School Musical: Senior Year. Con más canciones y más sofisticadas coreografías, la película parecía ser el final de la serie, mostrándolos en el último año de la escuela secundaria. Y aunque ellos mismos hayan llorado en la gran despedida, como tantos otros jovencitos espectadores, es hora de sonreír, porque por lo visto, el éxito de High School Musical, recién comienza.

¿High School Musical 3 no es realmente la última película de la serie? ¿Habrá más Sharpay en una cuarta película de High School Musical?

Nadie sabe lo que puede llegar a pasar.

¿No es cierto que habrá una cuarta película de High School Musical sin el elenco completo y posiblemente termine siendo un musical exclusivo de tu personaje, Sharpay Evans?

Es una pregunta que debería contestar el productor. Yo no sé nada del tema, pero claro que es halagador tener la puerta abierta para mi personaje, obviamente. Igual tengo otros proyectos y sigo mi camino. Pero mi corazón está siempre muy cerca de High School Musical. Nos divertimos tanto... Creamos una familia increíble y pasé los mejores momentos con el grupo, delante y detrás de cámara.

¿Llegaste a predecir el éxito de las recaudaciones de High School Musical 3?

No, no me gustan las predicciones. Cuando hicimos la primera película jamás pensamos lo que iba pasar. Fue todo impredecible, para todos. Y si algo es predecible, se torna aburrido. Es mucho más excitante cuando no se sabe lo que va a pasar. No llegamos al rodaje pensando “Esto va a ser tremendo”. Para nada. Volvimos para pasar el mejor momento, haciendo lo que nos gusta hacer, exponiendo algo que además es positivo para los chicos. No creamos ninguna expectativa, sólo tratamos de divertirnos con lo que hacemos.

¿Algún lado malo de la fama y tanto reconocimiento?

Dejamos de tener privacidad; los fotógrafos se quedan en la puerta de casa para sacarnos fotos el día entero. Pero yo amo mi trabajo. Estoy en este negocio desde hace tiempo y nunca antes había tenido problemas, hasta hace dos años. La verdad, a mí me gustaría que se me conozca por mi trabajo, no porque salgo a tomar café por ahí. La fama no es lo que me importa, solamente la calidad de trabajo y el aspecto artístico. Amo lo que hago.

Tus admiradores sueñan con estar en tu lugar, sin saber que detrás de la película hay bastante trabajo y muchísima preparación. ¿Con High School Musical 3 hubo mucho más trabajo todavía?

Trabajamos mucho, pero también nos divertimos haciéndolo. Hay una pasión detrás de lo que hacemos y además nos llevamos muy bien entre nosotros. Pero es cierto que el trabajo fue duro. Los números musicales en esta película son tremendos. Los pasos de bailes fueron todavía más difíciles, pero al mismo tiempo la pasamos bárbaro. Fue como trabajar en vacaciones, aunque por supuesto el trabajo fue durísimo. Si en la primera película nos hubieran dado la cantidad de musicales que tuvimos que hacer esta vez, no sé si realmente hubiéramos podido lograrlo.

¿Personalmente admiras lo malvada que es tu personaje Sharpay?

(Riendo) Así es Sharpay. La amas o la odias. Y es bueno interpretar a alguien tan diferente como yo, porque no soy tan dura como Sharpay. Pero tengo que decir que es uno de mis personajes favoritos.

¿Y cómo fue el rodaje de la última escena? ¿Es cierto que no podían parar de llorar por la despedida?

Monique es la primera que llora, siempre. Y después, la seguimos todos. A lo mejor, esta vez empecé a llorar yo porque fue muy emocionante... El último día realmente no habíamos filmado la última escena de la película, fue una toma completamente diferente. Pero ese día el director dijo cosas increíbles y es lo que nos hizo llorar a todos. Hasta el equipo de peinado y maquillaje empezó a llorar. Era un festival de emociones. Hasta el que nunca lloraba, terminó lagrimeando. Definitivamente todo High School Musical resultó muy emocionante.

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