El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, expresó ayer que espera que las elecciones municipales de Nicaragua sean “libres, transparentes y justas”.
Dijo estar seguro que los nicaragüenses harán un buen manejo de las elecciones municipales, que se realizarán el próximo domingo 9 de noviembre.
“Hemos dicho públicamente y muchas veces que ojalá ustedes tengan aquí, en Nicaragua, elecciones libres y transparentes, en las cuales el pueblo nicaragüense tenga fe en los resultados”, comentó el diplomático.
El Consejo Supremo Electoral (CSE) ha sido criticado por los partidos políticos de oposición, por anomalías que afectan la transparencia.
Al ser abordado por periodistas sobre la falta de observadores nacionales e internacionales en los comicios municipales, Callahan respondió: “Éste es un país lleno de gente muy inteligente que puede manejar sus cosas y es para ustedes decidir y asegurar que las elecciones sean transparentes, libres y justas”.
OBSERVADORES
Ante la falta de acreditación a los observadores nacionales por parte de las autoridades del Poder Electoral, los partidos políticos han asegurado preparar a fiscales en todos los centros de votación del país.
Callahan evitó referirse a denuncias de LA PRENSA sobre la duplicación de cédulas, porque “no es nuestro campo”. Tampoco quiso comentar si estas denuncias restan credibilidad al actual proceso electoral.
Según las investigaciones de LA PRENSA, existe una red de “clonadores” de cédulas de identidad que opera clandestinamente con supuesto apoyo interno de empleados del CSE.
En tanto el director ejecutivo del Grupo Cívico Ética y Transparencia (EyT), Roberto Courtney, aseguró que su red de 30 mil observadores electorales servirá para garantizar un proceso electoral transparente.
Courtney dijo que los observadores son importantes para cuatro de los cinco partidos políticos que participan en la contienda electoral, porque “les da mayor seguridad”.
Asimismo, aseguró que estos 30 mil observadores triplican al grupo de 8 mil voluntarios con los que contaron en las elecciones nacionales del 2006.
Los observadores nacionales solicitaron desde mediados de este año en reiteradas ocasiones su acreditación al CSE, pero hasta la fecha éste no ha resuelto las mismas.
Sobre las denuncias de clonación de cédulas, Courtney dijo que al parecer no son casos “electorales”.
“Con estos tres casos (de cédulas clonadas) parece que hay fraude con fines comerciales, para cometer actos delictivos o para robarle a esas mismas personas; no hemos visto indicios que apunte que es un fenómeno de trascendencia electoral”, agregó Courtney.