El presidente Daniel Ortega vaticinó ayer posibles brotes de violencia durante las elecciones municipales, del próximo nueve de noviembre, al afirmar que tuvo conocimiento de que “algunos que se sienten perdedoras” están diseñando planes para desestabilizar el país.
Durante la entrega de créditos para la mejora de viviendas a más de 1,300 familias, Ortega aseguró que ordenó a la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, que “no permita ningún acto de provocación, porque algunos que se sienten perdedores están haciendo planes para provocar, para meter confusión para provocar violencia; yo les digo nada van a ganar con eso”.
CULPA A LOS MEDIOS
El mandatario advirtió que la Policía ya está “bien informada” sobre esos planes de brotes de violencia, a la vez que acusó a los medios escritos de estar alentando “con sus titulares” a la violencia, una situación que calificó como “absurda”.
En las últimas semanas, al menos 24 personas han sido agredidas física y verbalmente por turbas orteguistas. Incluso, dos personas fueron heridas la semana pasada con armas blancas por supuestos “rezadores contra el odio” apostados en todas las rotondas de Managua.
¿ORTEGA DOLIDO?
Minutos antes de llamar a celebrar unas elecciones pacíficas, Ortega no desaprovechó la presencia de más de mil personas para ironizar y denunciar la consigna del candidato a la Alcaldía por la Alianza Liberal Constitucionalista (PLC), Eduardo Montealegre, quien proclama un “Todos contra Ortega”.
“ Me llama la atención, aunque no me extraña que el candidato de los ricos (en alusión a Montealegre) grite su consigna ‘Todos contra Ortega’, es decir todos contra el Presidente, cuando lo que tiene que hacer un candidato a alcalde es decir que piensa hacer por la comunidad”, expresó.
El gobernante añadió que no comprende cómo un aspirante a la Alcaldía antes de las elecciones, “ya está peleando con el Presidente”.
“LIBERTAD DE EXPRESIÓN PARA TODOS”
En un intento por defenderse de las críticas que han hecho varios organismos y países donantes contra su Gobierno, por la persecución a periodistas y organizaciones no gubernamentales, Ortega dijo que en Nicaragua “existen las más absolutas libertades; si ustedes leen los periódicos aquí se dice lo que quieren, del Presidente, de la misma Rosario (Murillo) mi esposa, se dicen barbaridades”.
Ortega gritó: “A nosotros nos quieren poner un bozal, pero no. Aquí hay libertad de palabra, libertad de expresión para ricos y para pobres”.
El Presidente defendió la campaña de desprestigio que han lanzado contra los opositores los medios oficialistas, que cada día atacan con calificativos vulgares a personas y organismos que critican al Gobierno.
SIMPATÍA POR OBAMA
Sobre las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Ortega dijo que sería “un milagro” si el candidato demócrata Barack Obama, de 47 años, llega a la Casa Blanca, porque sería el primer africano que asumiría las riendas de esa nación, la primera potencia económica del mundo.
Tras comentar que en Estados Unidos sólo hay dos partidos fuertes y “no hay mucho pluralismo”, Ortega reiteró su simpatía por Obama.
“Es un símbolo del inmigrante que llegó a los Estados Unidos y que llegó de un país empobrecido, de una región explotada, llegó de África”, expresó.
El mandatario señaló que con cualquier candidato que salga electo como Presidente de EE.UU., Nicaragua espera mantener relaciones diplomáticas respetuosas.
“Nicaragua mantiene su posición de desarrollar relaciones de respeto con el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, independientemente de quién gane estas elecciones”, aseguró.
Ortega recordó que uno de los riesgos que existía con Obama, era que este fuera asesinado por grupos poderosos de ese país que no aceptarían el triunfo del demócrata.
El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, había dicho horas antes en la Cancillería nicaragüense que, independiente de quien gane las elecciones estadounidenses, la política exterior de esa nación hacia América Latina, y la cooperación con Nicaragua en particular, no va a variar.
“Yo puedo especular un poquito, pero realmente no vamos a saber hasta que tengamos un nuevo Gobierno, pero me imagino que sea quien sea el Presidente, vamos a continuar con una política hacia América Latina muy similar a los últimos treinta o cuarenta años”, dijo Callahan.
(Con la colaboración de Yader Luna).