Por algún tiempo he venido observando cómo algunas personalidades de la clase política en Nicaragua han venido utilizando asuntos sagrados para avanzar su agenda partidaria e ideológica y esto es alarmante pues pareciera que ignoran lo que Dios enseña al respecto.
Uno de los mandamientos dice: “No pronuncies el nombre del Señor tu Dios a la ligera. Yo, el Señor, no tendré por inocente a quien se atreva a pronunciar mi nombre a la ligera”. (Éxodo 20:7).
Como teólogo no puedo quedarme callado, ni convertirme en cómplice ante el abuso de los temas sagrados, pues por una parte es mi deber advertir a quien comete estos actos, de que existen graves consecuencias, tanto aquí en la tierra como para la eternidad.
Es importante recordarles que con Dios no se puede jugar.
Las Sagradas Escrituras enseñan que “Dios no puede ser engañado y que lo que las personas siembran, eso es lo que cosecharán”. Gálatas 6:7.
La Palabra misma enseña que vendrían tiempos en los que aparecerían falsos profetas:
“Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. Ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo.
Pero aún si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! ¿Qué busco con esto: ganarme la aprobación humana o la de Dios? Si yo buscara agradar a hombres, no podría ser siervo de Cristo”. (Gálatas 1:6-10)
El dicho dice, “zapatero a tu zapato”, sin embargo ahora encontramos al presidente Ortega leyendo textos de las Escrituras para quedar bien con la Iglesia en el tema del aborto.
Si en sus intenciones existe una agenda, no de cumplir con la Palabra de Dios, sino de utilizarla para fines personales y partidarios, entonces le recuerdo que con Dios nadie juega.
Se puede jugar con algunos pastorcitos y algunos sacerdotes, pero no con Dios.
Por otra parte, existimos personas que no doblamos nuestras rodillas a ningún dios ajeno al de la Biblia.
Habemos algunos cuantos que al igual que Jesús no estamos para vendernos a privilegios que puedan surgir de prebendas inmorales.
Es mi trabajo pedirle que se retracte y tenga cuidado.
Si alguien no se lo dijo antes por temor, ahora yo le advierto que Dios sigue siendo Sobrenatural y Todopoderoso.
Y si hasta hoy estamos vivos, es porque Él es paciente y espera que vengamos a Él en arrepentimiento.
No lo tengamos por tardanza, ni por muerto; Dios es solamente misericordioso, pero su paciencia se colma y tiene límites.
Y por favor, no trate de mezclar el agua con el aceite, que no pueden ser mezclados.
La verdad de la Palabra no está para estar siendo mezclada con enseñanzas de costumbres indígenas o de antepasados que nada sabían de la Palabra de Dios.
Tampoco está para ser mezclada con enseñanzas peligrosas del sincretismo o prácticas dudosas a como lo hemos venido observando.
Aunque no lo crea le pido a Dios por su salvación y la de su familia, pero no a su manera, sino a la manera de Dios que es la única forma de salvarse.