Un grupo de ex trabajadores de la Dirección General de Ingresos (DGI) recurrió ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y ante la Comisión de Derechos Humanos, Defensa y Gobernación de la Asamblea, para denunciar “violaciones y arbitrariedades” en la DGI.
Señalan que fueron despedidos alegando una supuesta reestructuración y reorganización institucional, que según ellos no existe.
En un escrito remitido al Cenidh mencionan que las autoridades de la DGI no sólo violentan el convenio colectivo para trabajadores antiguos, sino que deben esperar que la liquidación la entreguen en cuotas.
Indican que mientras laboraron les enviaron a realizar trabajos a lugares peligrosos, donde varios de ellos fueron golpeados y asaltados.
A esto le agregan que fueron obligados a asistir a actividades del partido en el Gobierno.
Sostienen, que sus superiores les presionaban con frases como: “Si no íbamos no amábamos a nuestros hijos”.
En el escrito sostienen que estuvieron no sólo en las actividades del presidente Daniel Ortega, sino que los obligaron a apostarse en las rotondas a donde fueron llevadas “a realizar oraciones contra el odio, tarea que no logramos entender y que actualmente hemos observado que a nuestros compañeros activos los han enviado a ondear banderas en las diferentes rotondas”.
A su vez, mencionan que “nos quisieron obligar a que nos dedujeran de nuestros salarios el cinco por ciento, en concepto de afiliación del partido FSLN, lo cual no aceptamos porque es violatorio a nuestros derechos constitucionales”.