Las malas condiciones de detención generadas por el hacinamiento en los centros carcelarios, en particular frente a “la insalubridad, escasez de agua potable, insuficiente presupuesto destinado a la alimentación, falta de atención médica, escasez de personal, así como la falta de separación entre acusados y condenados”, es preocupación para el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Lo anterior lo refleja un comunicado emitido ayer de forma conjunta entre la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), junto al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Alianza de Centros de Mujeres, Red de Mujeres Contra la Violencia y la Codeni, que señala que el Comité del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos recoge parte de las preocupaciones expuestas en el informe de esas organizaciones.
El Comité de la ONU también llama al Estado de Nicaragua a cesar y sancionar el acoso contra los defensores de derechos humanos y expresa preocupación por las investigaciones criminales iniciadas contra nueve feministas.
La presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, por su parte, dijo que el documento del Estado contiene una afirmación al final que refleja su doble discurso. “Mientras aquí nos persigue, mientras aquí nos agrede, precisamente llega a los organismos internacionales a alabarnos”.
Núñez también calificó de coincidencia de que el Estado esté siendo monitoreado también por el Comité del Pacto de Derechos Económicos y Sociales. Por el Cenidh, expuso ayer su director, Bayardo Izabá.