No se necesita ser un erudito para saber cuál fue el problema mayor de los Vigilantes en el 2008: su pitcheo, de la peor variedad, como ha sido en la mayoría de los años recientes.
Como siempre, los Vigilantes destrozaron la pelota en el 2008, liderados por su naciente estrella Josh Hamilton. Lideraron las mayores con promedio de .283 y 901 carreras.
Si arreglan su pitcheo, los Vigilantes podrían ir directamente desde su récord de 79-83 a ser contendores.
He aquí los detalles sangrientos: la efectividad colectiva de los Vigilantes de 5.37 fue la peor entre los 30 equipos de Grandes Ligas.
Sus abridores terminaron empatados en el último lugar con Baltimore con 5.51, y sus relevistas también terminaron últimos con 5.15.
Así que necesidad primaria, secundaria y terciaria es pitcheo en Texas.