Las autoridades de Honduras redujeron hoy los niveles de alerta mantenidos en los últimos días por las lluvias que causaron medio centenar de muertos desde mediados de octubre pasado.
El clima ha mejorado después de que un frente frío afectara desde la semana anterior, principalmente, la región caribeña del país, donde las precipitaciones han disminuido, según un comunicado de la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO).
La COPECO ya sólo mantiene alerta roja o de peligro en los municipios de Corquín y Cucuyagua (Copán) y Belén Gualcho (Ocotepeque), ambos departamentos en occidente, donde un anterior temporal causó graves deslizamientos de tierra.
Los departamentos caribeños de Islas de la Bahía, Cortés, Atlántida, Colón y Gracias a Dios; partes de Olancho y Yoro y los municipios aledaños a la cuenca del río Ulúa en el norteño Valle de Sula están bajo alerta verde o de precaución.
El resto del país ha quedado sin alertas.
Sin embargo, la COPECO advirtió de que en los próximos días podrían producirse nuevas lluvias en el noreste del país por un sistema de baja presión que se encuentra en el mar Caribe, al este de Honduras y Nicaragua.
El reporte de la COPECO confirmó que al menos 15 personas murieron por las lluvias que el frente frío ocasionó desde el 27 de octubre pasado y que, sumadas con los 34 fallecidos que causó otro temporal entre los días 14 y 24 de ese mes, totalizan 49 víctimas.
Los desaparecidos durante todo el período lluvioso suman 18.
Las recientes lluvias afectaron a unas 42.000 personas, de las cuales unas 7.000 se encuentran en albergues.
Además, se registraron unas 1.500 viviendas, una treintena de puentes y vados, y medio centenar de vías de comunicación afectadas.
El primer temporal causó unos 69.000 damnificados y pérdidas materiales calculadas en casi 154 millones de dólares, según el Gobierno hondureño.