La proyección del rumbo del país es hacia un “autoritarismo incluyente en rápido tránsito a un autoritarismo cerrado”, señala el primer monitoreo sobre la gestión de Gobierno, realizado por el Movimiento por Nicaragua (MpN).
Según el encargado de este monitoreo, José Luis Velásquez, desde el inicio el Gobierno del presidente Daniel Ortega ha estado marcado por una crisis de gobernabilidad.
“Existe un rompimiento del contrato social de transitar por el camino democrático, a pesar de que existe un marcado apoyo de la mayoría de la población hacia un sistema de democracia”, explicó Velásquez.
En ese sentido, mencionó lo que denominó como “desinstitucionalización” acelerada del país por el mandatario.
Esto se ha evidenciado por el secretismo del Gobierno y la falta de rendición de cuentas de la cooperación venezolana.
DESDE EL INICIO
Velásquez recordó que desde el inicio del Gobierno de Ortega su legitimidad fue cuestionada, por haber sido electo sólo con el 37.9 por ciento de los votos.
“Además, desde el Gobierno se pretende hacer una destrucción de la sociedad civil, así como la persecución hacia activistas de derechos humanos”, expresó.
En ese sentido, criticó el cierre de espacios democráticos con la cancelación de la personalidad jurídica del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y el Partido Conservador (PC) por el Consejo Supremo Electoral (CSE).
Otro de los hechos que mencionó son los ataques sistemáticos contra los medios de comunicación y periodistas independientes.
También dijo que los últimos ataques han sido contra organizaciones no gubernamentales (ONG).
RETROCESO INSTITUCIONAL
El informe revela, además, un marcado retroceso del proceso institucional, surgido del pacto entre el FSLN y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Recuerda que desde las últimas reformas constitucionales existe una garantía de tener “cuotas de poder” en las instituciones para ambos partidos políticos.
“Estas reformas han debilitado la credibilidad de las instituciones públicas, producto de la partidización en las mismas”, señala el informe del MpN, expuesto ayer.
A juicio de Velásquez, con el retorno al poder del presidente Ortega se ha apostado a hacer retroceder a instituciones que habían avanzando hacia la independencia partidaria desde 1990, tal es el caso de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua.