La fama es sinónimo de glamour y buena vida y, por qué no decirlo, también puras exigencias, que para muchos rayan en lo absurdo; pero cuando se trata de una celebridad, no hay mal que no se justifique.
Entre más brillan las estrellas, más caprichosas se vuelven y para ello cuentan con un equipo que les garantiza que todo esté perfecto.
Es por eso que para las giras, los productores tienen que invertir mucho dinero para satisfacer las exigencias de los famosos y lidiar con su numeroso séquito de servidores.
Tal es el caso de Mariah Carey, que hace honor a su fama de diva y siempre debe ir acompañada de un equipo de estilistas, guardaespaldas, maquilladores, publicistas, mánager y abogados.
Y si esto no fuera suficiente, tiene a su disposición secadores personales; pero no se trata de secadores de cabello, sino de gente encargada de secar su cuerpo cuando sale del mar.
Además un ayudante debe comprobar que en la habitación del hotel donde se hospedan hayan dos reproductores de DVD para ver sus propios vídeos.
¿CUÁNTO CUESTA?
Y es que parece que la fama de una celebridad puede medirse por los caprichos y la cantidad de gente que se necesite para satisfacerlos; todo pagado, por supuesto, por quien contrate su servicio.
Una revista adujo que sacar a un famoso de su casa cuesta alrededor de 15 mil euros, tomando en cuenta que una actriz, cantante o modelo de renombre viajan con todo su personal en primera clase y se hospedan en hoteles cinco estrellas.
La reina del pop, Madonna, exige a sus abogados que incluyan en sus contratos la instalación de un inodoro nuevo en su camerino. Su círculo íntimo está compuesto de instructores de yoga y pilates, masajista, un médico, un experto facial y un chef japonés que le prepara comida macrobiótica.
NIÑAS MIMADAS
Una diva que ocupa puesto de honor es Jennifer López. La estrella necesita al menos 25 personas cada vez que va a aparecer en televisión; entre ellas un especialista en cejas.
Pero Sharon Stone no se quedó corta en sus exigencias durante el rodaje de Instintos Básicos II: además de dos asistentes y varios guardaespaldas armados, exigió un chef, un avión privado y una caravana de lujo. Para colmo la película fue un fracaso.
Pero si de caprichos se trata, todas las medallas se las lleva Paris Hilton. La controversial heredera de la cadena hotelera ha solicitado que un grupo de guardaespaldas, compuesto por dos hombres y una mujer, vele por su seguridad las 24 horas del día. Además pidió una todoterreno, comunicación por radio y permiso para portar armas.
En su habitación desea rodearse de flores y velas y exige que haya un espejo de cuerpo entero.
En su despensa no pueden faltar alimentos de sabores varios, productos para preparar tostadas, salsa de tomates, mayonesa, miel, mostaza, pimienta, sal, azúcar blanca y morena, café en grano y hojas de té.
También debe haber leche de soya, té frío y caliente, leche con bajo contenido de grasa, batido de chocolate, agua embotellada, refrescos de cola, vodka, tequila y jugos naturales de piña y manzana.
Al final, aunque parezcan exigencias un tanto absurdas, si se tiene fama y dinero, vale la pena darse uno que otro gustito, ¿no creen?