Los combustibles volvieron por cuarta semana consecutiva a reducir su precio hasta en dos córdobas por litro, tendencia que fue celebrada por diversos conductores del transporte selectivo, quienes afirmaron que la baja está permitiendo un fuerte alivio a sus bolsillos ante los altos precios de los alimentos.
Durante un recorrido realizado ayer en varias gasolineras de Managua, se constató que desde este domingo los carburantes se empezaron a vender con precios no vistos desde el año pasado.
Desde este domingo el litro de las gasolinas súper y regular se empezaron a vender en 18.58 y 17.66 córdobas en promedio.
Por galón la gasolina súper y regular se ubican en promedio en 70.32 y 66.84 córdobas, respectivamente.
La semana pasada ambos productos de uso automotriz se vendían en 20.57 y 19.58 córdobas.
El diesel, el de mayor uso por el transporte selectivo y de pasajero, se empezó a comercializar en 17.03 córdobas.
Por galón el diesel se ubicó esta semana en 64.46 córdobas, según reflejan las pizarras de las gasolineras. Durante ocho días el litro de diesel se vendió en 17.74 córdobas.
Pese a esta baja en los carburantes, todavía sus precios son altos en comparación a enero pasado cuando las gasolinas súper y regular así como el diesel se vendían en promedio en 14.64, 14.01 y 12.77 córdobas, según datos de archivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
TAXISTAN DEMANDAN BAJA EN LOS ALIMENTOS
Julio César Benavides, conductor de taxi, manifestó que a pesar de que el valor de los combustibles ha caído drásticamente, “los altos precios de los alimentos merman nuestras ganancias”.
Vladimir Baca, otro taxista, señaló que la baja en el precio de los combustibles le ha dado un alivio de 60 córdobas. “Hace unas semanas yo hacía el turno con 300 córdobas, ahora invierto entre 240 y 250 córdobas”.
Pero añadió que “el Gobierno debería buscar como aplicar medidas para que los alimentos también dejen de trepar”.
“Si bajan los combustibles también tienen que bajar los alimentos, pero aquí la comida se mantiene”, expresó Mario López, otro conductor de taxis.
Durante un recorrido realizado el pasado sábado se constató que pese a la baja en los combustibles, los comerciantes se resisten a bajar el precio de los alimentos, principalmente de los perecederos y las carnes.