El obispo católico Ángel San Casimiro entregó 165 mil dólares en préstamo al español Pedro Urrutia, detenido el 21 de octubre en Costa Rica por acusaciones que lo vinculan con una estafa de 24 millones de dólares en su país, confirmó el prelado a la prensa costarricense.
El religioso, también de origen español, confesó al diario Al Día que giró el dinero en el mes de octubre, hace unas tres semanas, desde una cuenta personal hacia una que Urrutia poseía en Costa Rica.
“Sí, él se ganó mi confianza y mi fe perfectamente, y por eso no escatimé en prestarle todo lo que había ahorrado durante tantos años”, admitió San Casimiro en una entrevista.
“Estoy pagando el precio de la amistad”, que hizo con su coterráneo Urrutia, lamentó San Casimiro, actual Obispo de la ciudad de Alajuela.
Adelantó que no va a tomar acciones legales para recuperar el dinero y dejó claro que Urrutia nunca giró dineros donados o en calidad de préstamo a la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
El obispo San Casimiro explicó que Urrutia le pidió el dinero para cancelar el combustible que la Refinadora Costarricense de Petróleo le vendía para una gasolinera que tenía en la zona donde residía y fue apresado.