El presidente Hugo Chávez aseguró ayer domingo que en caso de una crisis financiera en Venezuela, su Gobierno “expropiaría” los bancos en problemas, antes que recurrir a planes de rescate como han hecho otros países ante la actual coyuntura económica mundial.
“Si aquí en Venezuela llegara a ocurrir algo parecido (a la crisis financiera en Estados Unidos y Europa) no tengan la menor duda de que yo no les voy a dar un centavo a banqueros, les quito los bancos, los expropio”, espetó Chávez durante un acto en el Estado Barinas (suroeste).
Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Holanda son algunas de las naciones que han otorgado préstamos y aprobado rescates multimillonarios para sostener su sector bancario.
El Presidente de Venezuela consideró “extraño” que países ricos que decían “que no hay dinero para la lucha contra la pobreza, de un día para otro saquen miles de millones de dólares, pero no para producir alimentos, medicamentos o dar educación, sino para auxiliar a los banqueros quebrados”.
ALIMENTOS 53% MÁS CAROS EN VENEZUELA
Según el diario El Universal, de Caracas, en los últimos doce meses el costo de los alimentos en Venezuela acumula un explosivo incremento de 53.3 por ciento y la moneda del país, el bolívar “fuerte”, ha perdido 21.8 por ciento de su poder de compra en lo que va del año.
Si bien estos indicadores señalan la necesidad de actuar para contener el avance de los precios, el problema es que las herramientas disponibles implican acentuar la desaceleración del crecimiento.
La fuerza que impulsa los precios proviene de un desajuste donde muchos bolívares persiguen pocos bienes, de tal forma que el Gobierno podría disminuir el gasto para recortar la cantidad de dinero en la economía o incrementar las tasas de interés para desestimular el consumo, pero los costos a asumir son altos.
José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central, explica que “la economía se está desacelerando, si (Chávez) trata de controlar el gasto profundizaría la desaceleración, al igual que si aumenta las tasas de interés, a esto se suma un escenario de caída en el precio del petróleo”.
INVERSIÓN PRIVADA SE ESTANCA
Las señales de que la baja inversión privada comienza a detener el tren de la economía son evidentes: en los primeros siete meses de este año la producción de la industria avanza 3.45 por ciento versus 9.36 por ciento en el mismo lapso de 2007; en el tercer trimestre el portafolio de créditos de la banca registra un alza de 5.28 por ciento en contraste con 12.3 por ciento del año anterior y en el primer semestre el PIB creció 6 por ciento, dos puntos porcentuales por debajo del avance del mismo período de 2007.
La opción de incrementar las tasas de interés, además de frenar el crecimiento al debilitar el consumo, tendría consecuencias para los deudores.
Si bien los créditos con atrasos en los pagos sólo representan 2 por ciento del total, las estadísticas de la Superintendencia de Bancos indican que entre septiembre del 2007 y septiembre de este año aumentan 109.64 por ciento.
El analista financiero José Grasso Vecchio se pronunció por “dejar las tasas de interés como están, porque de lo contrario se le va a crear un problema serio a los deudores. La inflación habría que controlarla por otras vías. Las tasas ya han subido y no han frenado la inflación”.