En la Sala de Cuidados Intermedios del Hospital Antonio Lenín Fonseca y bajo observación del servicio de Neurocirugía está la niña María del Socorro Meza, de 10 años, tras caer de un árbol de mango.
Dicho árbol mide unos 12 metros de altura, refieren los familiares de la menor.
El doctor Eduardo Cáceres, del Hospital Lenín Fonseca, dijo que el estado de la pequeña es delicado con pronóstico reservado, por la fractura compleja frontal derecha que sufrió por la caída.
“Sufrió una contusión del cerebro, que son golpes que originan sangrados locales múltiples con una herida de tres centímetros y otra de cuatro”, explicó el doctor Cáceres.
El médico también dijo que, producto del impacto, a la niña se le salió material encefálico.
De acuerdo con el especialista, a la menor la intervinieron quirúrgicamente para recubrir las partes dañadas. Ella está conectada a ventilador, según explicó el galeno.
Dionisia Espinoza Meza, de 45 años, tía de la menor, manifestó que llegaron ayer por la noche al hospital, procedentes de la comunidad San Esteban número dos, ubicada en Ciudad Darío, Matagalpa.
ANDABA CORTANDO MANGOS
“Nosotros venimos del hospital de La Trinidad, que fue donde llevé primero a la niña. Ella se cayó del palo (árbol) cuando andaba cortando mangos y una gran piedra la estaba esperando abajo”, señaló Espinoza Meza.
El doctor Cáceres dijo que la condición de la menor es delicada.
Asimismo, el especialista llamó a los padres de familia a tener un mayor cuido y vigilancia sobre los niños, para evitar una tragedia similar a la que ahora vive María del Socorro Meza.