Sustancias químicas empleadas para desinfectar un poblado azotado por el terremoto se incendiaron ayer e hirieron a numerosos soldados que realizaban labores de socorro, incrementando los graves problemas que enfrenta la población.
Fuertes lluvias el jueves se sumaron a las miserias de multitudes de sobrevivientes desamparados que viven en tiendas de campaña, y obstaculizaron los esfuerzos de los soldados que trabajan para drenar un lago creado por el sismo antes de que inunda un valle lleno de aldeas.
El incendio químico ocurrió en Leigu, en el devastado condado de Beichuan. La agencia oficial noticiosa Xinhua reportó que más de 800 personas fueron evacuadas para evitar una densa nube de gas de cloro causada por las llamas.
Como ha ocurrido en muchas ciudades y poblados destruidos, las autoridades han comenzado a rociar cloro en las calles y escombros para evitar brotes de enfermedades. Miles de personas siguen desaparecidas, y sus cadáveres pudieran estar sepultados en los escombros, donde atraen a ratas y otros animales similares.
La televisión estatal mostró imágenes de una nube de humo sobre Leigu y reportó que reservas de cloro en polvo se habían incendiado en un almacén. Las imágenes de CCTV mostraron a soldados sofocando las llamas y a muchos de ellos siendo tratados por médicos por problemas respiratorios.
“Los soldados inhalaron los vapores, y eso les ha afectado el cuerpo; ahora están en un hospital militar”, dijo un soldado, identificado por CCTV como el líder del equipo de extinción de incendios. Agregó que 61 soldados habían sido heridos. Xinhua dijo que cuatro personas estaban heridas.
En tanto, la lluvia impidió el despegue de helicópteros y las acciones de drenado de un lago causado por el sismo de este mes en el centro de China y que amenaza con desbordarse sobre los sobrevivientes de la tragedia.
El nuevo lago de Tangjiashan, en la ciudad de Beichuan, fue formado por una avalancha causada por el sismo de 7.9 grados de magnitud ocurrido el 12 de mayo.