David Nalbandian cerró el año pasado ganando los Masters de Madrid y París. Todo hacía insinuar que 2008 le deparaba cosas grandes, pero la realidad ha sido otra.
La tercera ronda fue lo más lejos que pudo llegar el argentino en el Abierto de Australia, y su tránsito en el Abierto de Francia terminó aún más prematuramente, en el segundo turno.
En un inesperado resultado, Nalbandian sucumbió ayer 3-6, 4-6, 6-2, 6-1, 6-2 frente a Jeremy Chardy, un desconocido francés de 21 años que se encuentra en el puesto 145 en el ranking mundial.
“Uno aspira a lo más lejos posible, hubiese sido lindo jugar en cuartos de final”, declaró Nalbandian tras su derrota. “Se me escapó Australia y ahora éste”.
Desde que debutó en Roland Garros en 2003, el argentino sólo falló una vez en sortear la segunda ronda y en las últimas cuatro ediciones llegó al menos a la etapa de los 16 mejores. También fue semifinalista en 2004 y 2006.
“Es una lástima, la verdad es que me sentía para algo más”, afirmó Nalbandian.
Cargó la culpa de su derrota a una molestia en el aductor izquierdo, que afloró en el partido de primera ronda que le ganó a su compatriota Carlos Berlocq.
“Pensé que iba a estar mejor, y me fue empeorando un poquito”, dijo Nalbandian.
Los problemas físicos se han convertido, según señaló, en una constante, desde su seguidilla de victorias en el cierre de la temporada pasada.
“No le encuentro la vuelta al tema físico .. Jugar todos los torneos con algo es muy difícil ... En todo el año no he jugado un torneo sano”.