La muerte de un nicaragüense de 44 años de edad deja dudas entre habitantes de la ciudadela León XIII, tras un incidente ocurrido anteanoche en esta localidad ubicada al noreste de la capital josefina.
Omar Antonio López González fue asesinado de cuatro disparos la noche del martes, mientras jugaba en una máquina tragamonedas en una pulpería, según el testigo y amigo del nicaragüense, Jorge González.
Inicialmente se creyó que López González había sido asesinado para robarle un auto, pero su amigo Jorge descartó que este crimen haya sido motivado por el robo.
Según el testigo, mientras la víctima jugaba en la máquina, un sujeto encapuchado se acercó y disparó contra López González.
“No fue un asalto, alguien quería ultimarlo”, dijo el testigo. Luego de recibir los disparos, el nicaragüense fue trasladado a un hospital, donde falleció.
¿FUE PASADA DE CUENTA?
Al abogado nicaragüense José Calderón le causó curiosidad que la muerte de López González se haya dado a poco tiempo de dirimir una denuncia que había interpuesto el año anterior contra un agente judicial, luego que le allanaran la vivienda.
Dijo que el nicaragüense había sido amenazado previo a su muerte.
“Siempre hubo amenazas, pero no sé si era de parte del OIJ —Organismo de Investigación Judicial— o de algún cuerpo policial. Lo único que puedo decir (es) que nunca (fueron) de ningún vecino, porque no tenía enemigos en la comunidad”, dijo el abogado.
La víctima nicaragüense era conocida en León XIII porque colaboraba como entrenador en los equipos de futbol de la localidad, así como con la Iglesia, en proyectos que ayudaran a niños y jóvenes a evitar vicios y drogas.