La banda de “Los Huracanes”, integrada por hondureños y nicaragüenses, que desde hace cinco años ha venido afectando a productores y campesinos de ambos países, dejó en libertad en las últimas horas a una señora de 45 años, pero a su hija de 16 años se la llevaron.
Ambas fueron secuestradas en la zona fronteriza de dichos países el 20 de mayo.
Esta banda inicialmente estaba integrada por unos 30 delincuentes entre hondureños y nicaragüenses. Su accionar ha afectado a unos 100 productores y campesinos, víctimas de asaltos, robos con intimidación, secuestros, extorsiones y toda clase de fechorías.
El secuestro de la señora Reina Espinosa Centeno, de 45 años, y su hija Marlin Rocha, de 16, se ejecutó en Caño Negro, 170 kilómetros al norte de Jinotega.
LA SUPUESTA CAUSA
Según las autoridades, los delincuentes argumentan que Espinosa Centeno daba información a los medios de comunicación sobre las andanzas de los malhechores.
“Ése fue el pretexto por el que se las llevaron, pero el fondo es otro: uno de los integrantes de la banda estaba locamente enamorado de Marlin y como ella lo despreció, recurrieron al plagio. La prueba está en que soltaron a la mamá y se quedaron con la hija y no exigieron dinero ni nada por el rescate de ambas”, dijo vía telefónica a LA PRENSA el teniente coronel Noel Pichardo, Jefe del Ejército en Jinotega.
Pichardo sostuvo que tropas del Ejército y agentes de la Policía rastrean la zona a la banda de “Los Huracanes”, y en los próximos días esperan resultados.
ATENTADO A PRODUCTOR
Sobre el atentado en que perdió la vida a balazos el productor Rigoberto Sevilla, el teniente coronel Pichardo confirmó que mientras iba montado a caballo entre las comarcas Los Laureles Norte y Olaskín, la víctima fue ultimada por dos desconocidos que se fugaron.
“Estamos ante una vendetta, es lo que hemos logrado establecer, sin conocer de momento la identidad de los autores del crimen”, indicó Pichardo, quien confirmó que tropas del Ejército y la Policía, y un médico forense, se encuentran en la zona realizando las investigaciones.
Por su lado, el Jefe de la Policía en Jinotega, comisionado Raúl Monge, dijo: “Estamos investigando y será hasta que regrese de la zona un equipo de guardia operativa, que tendremos detalles concretos, en los próximos días”.
La zona donde ocurrieron los hechos es la del río Coco, 50 kilómetros montaña adentro de Wiwilí, Jinotega.