El Departamento de Armas, Explosivos y Municiones (DAEM) de la Policía de León, en conjunto con la comisión interinstitucional, destruyeron más de 1,300 bombas artesanales que utilizaban los pescadores para atrapar peces.
Dichas bombas fueron decomisadas en los períodos de junio del 2007 a enero del 2008.
Desde junio del año anterior y en enero del presente año fueron incautadas en las carreteras hacia León, Chinandega y Corinto esta cantidad de explosivos que ponen en riego la vida de las personas y al medio ambiente. El valor de lo decomisado asciende a 18 mil 200 córdobas.
Después de la incautación, la Policía trasladó la pólvora a la fábrica pirotécnica El Águila, cuyo propietario es Teodosio Reyes.
PÓLVORA FUE SUMERGIDA EN AGUA Y LUEGO DESTRUIDA
Las bombas son elaboradas con clorato de potasio, azufre, azúcar sofisticada, entre otros químicos. Por su peligrosidad, la pólvora fue sumergida en un barril con agua durante dos horas, la destruyeron y posteriormente enterraron los residuos para evitar riesgos y mayores daños ambientales.
El subcomisionado Luis Humberto Espinoza Umaña, jefe del DAEM, manifestó que las bombas han sido ocupadas por agentes del orden en diferentes puntos de León. La mayoría fue decomisada en el retén de Ancas-Telica y el resto fue producto de un trabajo interno realizado en la ciudad.
El comercio de las bombas para pescar ha generado mayores ingresos y fuentes de trabajos, pero de manera irresponsable, ya que trabajan cerca de las casas.
“Sabemos que estas acciones son un peligro. Hacemos un llamado a cada persona que está trabajando de manera ilícita cerca de su hogar, que por favor no lo haga, ya que representa un peligro para ellos y sus vecinos”, dijo Espinoza.
POLICÍA INSTA A QUE DENUNCIEN
Según Espinoza, existe un problema de personas que venden pólvora ilegal y que también hay quienes saben dónde la venden, pero no pueden denunciar ante la Policía por temor.
“Deben de tener toda la confianza para denunciar a esta gente y poder operar a través del sistema de justicia, ya que es un delito grave”, dijo Espinoza.